XXVII. Ptuj-Sežana (3.557 km) De fiesta nocturna en un pueblo esloveno

XXVII. Ptuj-Sežana (3.557 km) De fiesta nocturna en un pueblo esloveno

El área de autocaravanas donde hemos pasado la noche, en Ptuj, está genial. Pero nos levantamos y hace mal tiempo, así que decidimos seguir carretera adelante sin parar demasiado.

Nos vamos a Sežana, que está a dos horas. El objetivo: encontrarnos con la familia cubano-eslovena que se puso en contacto con nosotros a través del blog. Han estado este agosto en Donostia. Llegaron a Eslovenia y navegando encontraron el blog y nos escribieron. Hemos seguido sus recomendaciones.

Quedamos con ellos. Les visitamos en su casa y son encantadores. Además sus niños hacen migas con los nuestros. Son de edades parecidas y además hablan castellano perfectamente.

Nos invitan a merendar y entre embutidos eslovenos y buena charla se nos pasa la tarde.

Sežana es un pueblo pequeño, muy bonito y tiene una clara particularidad: es el último pueblo antes de llegar a Italia. Sežana está pegadito a la frontera. De hecho, como la gasolina es muy cara en Italia, pasan muchos camiones a cargar a esta zona.

Durante el paseo vemos que todos se conocen. Encontramos una zona con choznas y mesas y nos cuentan que llegamos en plenas fiestas, feliz casualidad. Así que cambiamos de plan (pensábamos irnos) y decidimos que cenaremos y dormiremos aquí.

Hay mucha gente bailando, grupos locales tocando y buena música tradicional. Y con este ambiente nos enfrentamos a una de las mejores cenas de viaje (algo que ya he dicho otras veces, lo reconozco, pero es que ha habido varias buenas).

La comida la cocinan en un puesto donde ofrecen seis o siete platos distintos y casi todo es pescado. No en vano estamos junto al mar. Pedimos mejillones a la marinera, pescadito frito tipo anchoas, ensalada de pulpo y ‘kalamari’, que desde que llegas te los encuentras por todas partes. Buenísimo todo. Vino tinto de la zona y es un placer.

Fantástica experiencia la de Sežana. Gracias a nuestros anfitriones.

A partir de ahora… toca pensar en la vuelta.

 



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