Fotos: Santiago Farizano

¡Hola a tod@s! En cuanto me enteré de que la firma catalana Yolancris iba a desfilar en el Museo Balenciaga dentro de la edición XI GdM San Sebastián Moda Festival tuve claro que era un desfile que no me podía perder. Desde que vi a Lady Gaga con un modelo de la firma, un diseño de encaje negro con rosas rojas, y que podéis ver aquí, les he seguido muy de cerca.

Y me enteré de que antes que ella fueron las Kardashian, Beyoncé, Shakira o Amaia Romero, entre otras, las que habían lucido sus diseños. La última en hacerlo ha sido Rosalía y su pomposo vestido con metros de volantes de tul plisado de color rosa palo, con un escote y espalda al aire y una espectacular cola en la alfombra roja de los Grammy Latinos 2018 el pasado noviembre y que podéis ver aquí.

En enero fue la única firma española en desfilar en la Alta Costura de París. Antes, y hay que remontarse a 2009, hace ya 10 años, solo lo había hecho Josep Font. Un privilegio al alcance de muy pocos. Lo que empezó siendo un pequeño taller de novias en Sabadell, ahora es una de las firmas más importantes a nivel mundial para novia e invitada. Aunque 100% española, el 90% de sus ventas son fuera de nuestras fronteras.

Empezó la tarde-noche en el Museo Balenciaga, templo de la moda en Guipúzcoa, con la colección “Opera Prima” inspirada en Barcelona y el modernismo y que Yolancris acababa de presentar, como quien dice, en París. Un elogio al Art Nouveau con el nude como color de base, los volúmenes en telas rígidas y el patchwork en diferentes materiales, pero siempre manteniendo las señas de identidad de la casa: tules bordados, el efecto tridimensional del guipur y el crochet.

Encajes superpuestos con un estilo joven y atrevido en piezas de carácter arquitectónico, motivos ornamentales de carácter orgánico claramente inspirados en la naturaleza y las asimetrías típicas del modernismo. Todo plasmado en una colección favorecedora a más no poder, super femenina y donde la mujer empoderada es la protagonista absoluta. Además de la innegable calidad de todas y cada una de las prendas. Yolancris solo entiende una forma de elaborar todos los vestidos: uno a uno en un maniquí, con muchas horas de costura y con materiales y confección de la más alta calidad. Artesanía pura.

La línea nupcial protagonizó la segunda parte de la velada. “No Fear” es la propuesta para 2020 inspirada en aquellos momentos de la historia en los que las mujeres han podido sentirse libres y han mostrado su feminidad a través de la ropa. Al ritmo de Nina Simone, Aretha Franklin y Tina Turner las modelos mostraron una colección de estilo años 70 arriesgada y moderna para novias atrevidas, con personalidad y que van pisando fuerte por la vida.

“No Fear” propone pasar del vestido y apostar por un dos piezas. El objetivo es combinar y jugar con las prendas además de dar la oportunidad de reutilizar esas prendas para otras ocasiones después de la boda. Arriesga superponiendo el vestido de novia con una camisa y consigue darle un toque informal y rebelde. Novias que dicen adiós a los convencionalismos, fieles a sí mismas y, sobre todo, libres para hacer lo que les apetezca que para eso es su día.

Yolancris te invita a experimentar, explorar y descubrir nuevas formas. Con un patronaje vintage, inspirado en las divas de la época como Jane Birkin y Bianca Jagger. Desde un evolucionado slip dress con aberturas, encaje y broches metálicos, diseños cortos, o con motivos de plumas, pedrería a vestidos con flecos colocados en lugares estratégicos de diferentes materiales y larguras y que pueden dar un aire distinto al look: bohemio, flamenco, dulce o más sofisticado. Lo decía Nina Simone al comienzo de la proyección que acompañaría el desfile: “la libertad para mí es no tener miedo”. Así es la novia que quiere Yolanda Pérez, directora creativa de la firma, libre y sin miedo.

Con Yolancris se cumple un poco eso de “nadie es profeta en su tierra”. Donde más se lucen sus atrevidos diseños es en Italia y Reino Unido. Les siguen de cerca Estados Unidos, Japón, Brasil, Emiratos Árabes, Singapur y Panamá. En total, más de 2.500 vestidos al año que viajan mayoritariamente fuera de nuestro país. Piezas a partir de los 4.000€ y que son, como ya he comentado antes, totalmente artesanales.

Desde la época de Balenciaga, que vestía a actrices de Hollywood, o Pertegaz ningún otro diseñador había vestido a gente tan importante. Aun así, a Yolancris le falta reconocimiento en su propia casa a pesar de ser una de las firmas con mayor proyección internacional. Por lo pronto en julio volverá a desfilar en París, otro éxito a sumar en la lista. A mí no me tiene que demostrar nada, mi admiración la tiene desde hace tiempo. ¡Hasta pronto!

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