En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, el Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación Foral de Gipuzkoa han presentado sus declaraciones institucionales, coincidiendo en la importancia de la comunidad como eje para prevenir la violencia machista, acompañar a las víctimas y reforzar la cohesión social. Antes de la declaración oficial, el alcalde Jon Insausti ha recordado que en lo que va de año los Servicios Sociales del Ayuntamiento han atendido a 523 mujeres y ha recalcado que «la violencia machista va contra los derechos humanos y es una muestra horrible de la desigualdad de género de nuestra sociedad».

En el manifiesto el Ayuntamiento ha señalado que la violencia machista genera “miedo, vergüenza y aislamiento”, e incide especialmente en mujeres mayores, migrantes, con discapacidad o residentes en zonas rurales.
Ha subrayado el papel clave de las redes vecinales, las amistades y las cuadrillas para detectar señales tempranas, así como el apoyo del movimiento feminista en los procesos de acompañamiento.
La institución municipal se compromete a fortalecer redes de proximidad, impulsar programas de acogida, promover apoyos en ámbitos educativos y sanitarios, y desarrollar campañas contra discursos que banalizan la violencia. Además, llama a la ciudadanía a participar en las movilizaciones del 25N.
Por su parte la Diputación ha actualizado su protocolo de respuesta institucional, incorporando por primera vez las violencias machistas digitales y situando la reparación integral -emocional, social y comunitaria- en el centro de la acción pública.
La diputada general, Eider Mendoza, ha recordado que la violencia “desgarra el tejido comunitario”, y ha apelado a la corresponsabilidad social. El nuevo protocolo, revisado mediante un proceso participativo, introduce un escenario específico para el acoso digital, la difusión de imágenes sin permiso, la suplantación de identidad, las amenazas y otras formas de agresión online.
Según un estudio de la Diputación, 6 de cada 10 mujeres han sufrido violencia digital sin identificarla como tal, especialmente las jóvenes, que describen control del móvil, exigencia de contraseñas o ciberacoso tras rupturas. La institución foral destaca la necesidad de visibilizar estas violencias y reforzar la coordinación entre sistemas para ofrecer respuestas eficaces.
Tanto el Ayuntamiento como la Diputación coinciden en que la lucha contra la violencia machista es una tarea comunitaria y animan a la ciudadanía a sumarse a los actos y movilizaciones del 25N.



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