Las primeras focas grises de la temporada han comenzado a dejarse ver en la costa cantábrica y también en Gipuzkoa, según ha alertado la plataforma especializada Verballenas.com, que en las últimas horas ha recibido imágenes tomadas en distintos puntos del litoral.
Se trata de una presencia natural y cada vez más habitual durante los meses de invierno, cuando estos animales utilizan playas y puertos para descansar fuera del agua. Desde Verballenas recuerdan que ver una foca tumbada en la arena no significa que esté herida o varada, sino que puede estar simplemente recuperando fuerzas.
Precisamente por ello, la entidad insiste en la importancia del respeto y en seguir una serie de recomendaciones básicas cuando se produce un encuentro de este tipo: no acercarse a menos de diez metros, no rodearla, no intentar tocarla ni alimentarla y mantener a los perros alejados, ya que pueden generarles un alto nivel de estrés.
También se pide no difundir la ubicación exacta del animal para evitar aglomeraciones y molestias innecesarias. En caso de observar que la foca presenta algún problema evidente, se debe avisar al 112 para que se active la Red de Varamientos y sea un equipo especializado quien valore la situación.
Desde Verballenas subrayan que estos encuentros son un privilegio, pero también una responsabilidad colectiva: ver, disfrutar y dejar tranquila a la foca.



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