La programación de dFERIA continúa estos días en Donostia con propuestas de teatro, danza y performance de compañías nacionales e internacionales, especialmente de Dinamarca, país invitado. En la presentación de los espectáculos, varios de sus creadores han explicado las ideas que atraviesan sus trabajos.

El director de Agrupación Señor Serrano, Àlex Serrano, señaló que Historia del amor parte de una pregunta central: “cómo ha sido vivido el amor en otros tiempos y si eso condiciona por qué amamos así hoy”. La pieza combina una actriz en escena, vídeo en directo y objetos para recorrer diferentes momentos históricos mientras se pregunta por el origen del amor y por qué su búsqueda sigue siendo una constante.

El coreógrafo Alberto Velasco revisa en La Jácara de los cuerpos imposibles la diversidad sexual en el Siglo de Oro español. “Las personas queer existimos desde tiempos inmemoriales, aunque nos cambien el nombre”, explicó. La obra recupera la jácara —un género satírico muy popular en los entreactos teatrales de la época— y la transforma en un cabaret que mezcla verso, danza y humor.

En Sáhara. La barca del desierto, la compañía Unahoramenos Producciones aborda la historia reciente del Sáhara Occidental. Su director, Mario Vega, explicó que el proyecto nace de un trabajo de investigación en los campamentos de refugiados saharauis realizado en 2025. “No es solo un viaje artístico, también es un compromiso con una historia que cada vez se silencia más”, afirmó.

Desde Dinamarca llega Samba, de la compañía Uppercut Danseteater. Su productora, Maja Bonde, señaló que representantes de dFERIA vieron el espectáculo en Copenhague y decidieron invitarlo al festival. La pieza mezcla música en directo, máscaras y danza para crear un espacio escénico donde se exploran tensiones, malentendidos y complicidades entre los intérpretes.

El actor Paolo Nani presentó el pasado fin de semana en Tabakalera La Carta, un clásico del teatro gestual contemporáneo creado en 1992. Inspirada en Ejercicios de estilo de Raymond Queneau, la obra repite quince veces una misma escena —un hombre que intenta escribir una carta— en distintos estilos, sin pronunciar una sola palabra.

También desde Dinamarca llega Tierra sin sueños, de la compañía fix+foxy. Su director, Tue Biering, plantea una ficción en la que una mujer asegura venir del futuro para advertir que la humanidad ha dejado de soñar y que imaginar otros futuros es una tarea urgente.

La danza contemporánea está presente con Monument, del coreógrafo Àngel Duran, una pieza para cinco intérpretes que recorre la memoria de la juventud, la rebeldía y las subculturas a través de distintos lenguajes corporales.
Por su parte, las coreógrafas Begoña Quiñones y Verónica Garzón presentan Fleeting Matters, una propuesta escénica y musical con música en directo de Carlos González. Garzón explicó que el título juega con una doble lectura: “habla de estrellas fugaces, pero también de las cosas que realmente importan”. Y que la obra partió por la inquietud de ambas por trabajar con González.
Desde Dinamarca

También han estado presentes hoy con las compañías danesas Michael Braad, embajador, Lau Tobias Tronegård-Madsen (responsable de artes escénicas) y Laura Navndrup (miembro del comité). Todos han concidido en agradecer la oportunidad de que un «país pequeño», aunque potente culturalmente, acceda a escenarios y programadores como los que ofrece dFERIA, ideal para llegar a un mayor público. Más sobre DFERIA 2026, aquí.



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