En Donostia hay 9.087 afiliados trabajando en las 13 ramas más tecnológicas de la economía, 244 más que en 2024. Son las primeras cifras presentadas hoy por la Fundación COTEC en un encuentro celebrado en la ciudad con el director general de la entidad, Jorge Barrero, y la concejala de Economía y Empleo Local, Ane Oyarbide. Está previsto además que hoy mismo la entidad dé a conocer su informe estatal en el edificio EKINN de Fomento de San Sebastián.
Donostia registra una tasa interanual de crecimiento del empleo tecnológico del 2,8% y es la capital de provincia con mayor peso del empleo en actividades de investigación y desarrollo sobre el total de afiliados, con un 2,4%, lo que equivale a 3.008 personas en esta rama sobre un total de 127.912 afiliados en la ciudad. En este ámbito, Donostia se sitúa por delante de otras ciudades con alta especialización como Granada o Salamanca, y muy por delante de grandes capitales como Barcelona.
“En la I+D la trayectoria de San Sebastián es espectacular”, ha señalado Barrero. “Ha pasado de estar por debajo de la media nacional a situarse muy por encima, y es un ejemplo para otros territorios”.
Respecto al avance de la ciudad en este campo, Barrero ha subrayado que “es clave la persistencia en una línea determinada, aunque sean sectores que requieren plazos largos; crear un polo de alta tecnología sin una tradición universitaria exige visión, consenso y un entorno atractivo para el talento. Los científicos van donde están otros científicos. Y los inversores también. Por eso es tan difícil cambiar dinámicas frente a ramas como las industriales, que ya funcionan bien”.
Como punto más débil, Barrero ha reconocido, junto con Oyarbide, que salvo en el sector biofarmacéutico —“que es un matriarcado”—, persiste la falta de paridad entre mujeres y hombres en las empresas innovadoras y tecnológicas.
Más que cifras
El Mapa de Empleo Tecnológico de COTEC refleja un crecimiento sostenido del empleo tecnológico en San Sebastián en la última década (2015-2025), con 3.112 personas afiliadas más, lo que supone un incremento del 52 %. Este avance se ha producido tanto en las ramas más tecnológicas de la industria, con 458, como, especialmente, en los servicios tecnológicos, con 2.654, consolidando su papel como principal motor del crecimiento de la ciudad.
Este dinamismo se apoya en un alto grado de especialización en los servicios intensivos en conocimiento (SEIC), que representan el 48 % del PIB local, destacando en actividades de programación e investigación con respecto a otras capitales vascas. Esta evolución responde a una apuesta de ciudad por un modelo basado en la ciencia y el conocimiento, que se traduce en una inversión en I+D de 365 millones de euros en 2023 y un crecimiento acumulado en inversión superior al 50 % en los últimos cuatro años, periodo en el que el empleo en este ámbito ha aumentado un 15,7 %, hasta alcanzar cerca de 6.800 personas.
A este contexto se suma un entorno laboral y formativo favorable, con una tasa de paro del 5,3 % —la más baja entre las capitales vascas— y un sistema educativo sólido, integrado por cuatro universidades, 17 centros de Formación Profesional y más de 15.000 estudiantes universitarios, que refuerzan la capacidad de la ciudad para atraer y desarrollar talento.
En paralelo, el peso del empleo tecnológico en la economía local ha seguido aumentando, pasando del 5,5 % al 7,1 % del empleo total entre 2015 y 2025, por encima de la media nacional. En este periodo, el empleo tecnológico ha crecido un 27,1 %, frente al 4,13 % del empleo no tecnológico, y uno de cada tres empleos tecnológicos se concentra ya en el ámbito de la I+D, lo que evidencia la consolidación de un ecosistema de innovación sólido y en crecimiento.



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