las tres diputaciones forales han presentado esta mañana las medidas tributarias consensuadas para paliar los efectos derivados del conflicto de Irán. La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, ha destacado la relevancia de estas medidas para “proteger y fortalecer” la economía del territorio ante “la creciente inestabilidad geopolítica”. Cada Diputación aprobará su disposición normativa con carácter urgente para que estas medidas entren en vigor este mismo mes de abril.
“Igual que hicimos ante situaciones tan delicadas como la pandemia del COVID o el comienzo de la guerra de Ucrania, adaptamos nuestra fiscalidad exprimiendo nuestras competencias con el objetivo de apoyar a nuestras empresas y autónomos. El paquete de medidas que anunciamos busca apoyar nuestro tejido económico, dar oxígeno en momentos complicados y mantener su solidez en una situación bélica que desconocemos cuánto va a durar”, ha señalado Mendoza, quien ha apuntado que es difícil saber cuántas personas van a necesitar acogerse a estas opciones.
Calculan que este paquete de medidas supondrá una inyección de liquidez a corto plazo de 282 millones en Bizkaia, 155 en Gipuzkoa y 103,5 en Araba -540,5 en el conjunto de la Comunidad Autónoma-.
Medidas
Las citadas medidas consisten principalmente en el aplazamiento de las deudas tributarias, la exoneración de los pagos fraccionados de IRPF, la amortización acelerada extraordinaria sobre activos nuevos adquiridos o la deducción incrementada por creación de empleo. Asimismo, las diputaciones se han comprometido a agilizar la tramitación de las devoluciones del IVA con el objetivo de proveer de mayor liquidez a las empresas.
Aplazamiento excepcional de deudas tributarias
Se propone el aplazamiento, sin garantía ni devengo de intereses de demora, de las deudas tributarias de las personas físicas que realicen actividades económicas y de las microempresas y pequeñas empresas, cuyo plazo de presentación e ingreso en periodo voluntario finalice entre la entrada en vigor de las medidas urgentes y los tres meses siguientes. Cabe señalar que dichos aplazamientos no afectarán a las deudas tributarias derivadas de las campañas de presentación ordinaria de los impuestos.
Las deudas se aplazarán durante dos meses desde la finalización del periodo voluntario de declaración e ingreso, tras lo cual deberán abonarse mediante su fraccionamiento en cuatro cuotas mensuales de idéntico importe.
Exoneración de los pagos fraccionados de IRPF
Las personas físicas que realizan actividades económicas estarán exoneradas de realizar los pagos fraccionados en el IRPF cuyo plazo de presentación e ingreso en periodo voluntario finalice entre la entrada en vigor de la medida y los tres meses siguientes.
Amortización acelerada respecto a los activos nuevos adquiridos
Durante el ejercicio 2026 se reconoce el derecho a practicar fiscalmente una amortización acelerada (al 150% de su importe ordinario) para los activos nuevos que adquieran los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, contribuyendo con ello a facilitar la realización de las inversiones necesarias para impulsar la reactivación de su actividad económica.
Deducción incrementada por creación de empleo
Durante el ejercicio 2026 se amplía el importe de la deducción por creación de empleo en el Impuesto sobre Sociedades y en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para los contribuyentes que realicen actividades económicas, con el fin de facilitar la creación de empleo. Tanto la deducción general como la nueva específica por contratación de jóvenes y mujeres se incrementan un 10%.
Agilización de la tramitación de las devoluciones del IVA
Las tres diputaciones forales vascas también se han comprometido a agilizar la tramitación de las devoluciones del IVA, acortando los plazos, con el objetivo de proporcionar mayor financiación a las empresas, al igual que se ha hecho en crisis previas.
Se estima que este paquete de medidas supondrá una inyección de liquidez a corto plazo de 282 millones en Bizkaia, 103,5 en Araba y 155 en Gipuzkoa. Por lo tanto, el efecto de dichas medidas en el conjunto de la CAV asciende a 540,5 millones de euros.
Reducción impositiva a la electricidad
A todo lo anterior hay que sumar el impacto de la reducción de la carga impositiva derivada de los impuestos que gravan la energía y su generación (IVA e impuestos especiales), aprobado en el Congreso mediante el Real Decreto Ley 7/2026 y de aplicación en la CAV desde el 22 de marzo de 2026 hasta el 30 de junio de 2026, con un impacto negativo de 232 millones en la recaudación de las haciendas forales.



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