Salud

“No tratamos esófagos, tratamos personas”

Nagore Elorza y Laura Landa, delegadas de AEDESEO en Euskadi, impulsan en Donostia una jornada sobre la esofagitis eosinofílica con el aforo completo. En Euskadi hay 3.700 afectados

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Nagore Elorza y Laura Landa, delegadas de AEDESEO. Foto: Plural

La esofagitis eosinofílica es todavía una gran desconocida para buena parte de la población, pero cada vez afecta a más personas. Mañana, 18 de febrero, Donostia acoge unas jornadas organizadas por AEDESEO junto al Hospital Universitario de Donostia que ya tienen el aforo completo. DonostiTik.com habla con Nagore Elorza y Laura Landa, delegadas de la asociación en Euskadi.

¿Qué es la esofagitis eosinofílica y por qué es importante hablar de ella hoy en día?

La esofagitis eosinofílica, o EoE, es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago de origen inmunoalérgico. Se produce cuando un tipo de glóbulo blanco, el eosinófilo, se infiltra en la mucosa esofágica y provoca síntomas como dificultad para tragar, dolor, impactaciones alimentarias o, en la infancia, rechazo de alimentos. Hace veinte años era prácticamente desconocida, pero hoy su prevalencia está aumentando de forma significativa, especialmente en países occidentales.

¿A cuántas personas afecta en Euskadi?

En nuestro territorio estimamos que alrededor de 3.700 personas conviven con esta patología, tanto adultos como población pediátrica. La incidencia sigue creciendo y el impacto en la calidad de vida es muy importante, por eso creemos que es imprescindible visibilizarla y mejorar su abordaje.

AEDESEO organiza estas jornadas junto al Hospital Universitario de Donostia. ¿Cómo surge esta colaboración?

Surge de un objetivo compartido: acercar el conocimiento científico a las familias y a los profesionales sanitarios. El Hospital Universitario de Donostia cuenta con equipos de referencia en alergología, digestivo y pediatría, muy implicados en el diagnóstico y tratamiento de la EoE. Donostia era el lugar idóneo para organizar un encuentro de este tipo.

¿Es la primera vez que se celebra esta jornada? ¿Supone mucha responsabilidad?

Sí, es la primera vez que impulsamos unas jornadas de este formato en Donostia. Para nosotras supone una gran responsabilidad porque implica coordinar especialistas, pacientes y entidades, pero también es una oportunidad para dar visibilidad a la enfermedad en un entorno sanitario de alto nivel. El hecho de que el aforo esté completo demuestra que había una necesidad real.

El lema es “Una mirada integral”. ¿Qué significa exactamente?

Significa entender que la EoE no es solo un diagnóstico médico. Afecta a la persona en muchas dimensiones: médica, nutricional, emocional, social y familiar. No podemos mirar solo el esófago, tenemos que mirar a la persona en su conjunto. Esa es la filosofía de estas jornadas.

A nivel médico, ¿también se requiere un abordaje multidisciplinar?

La EoE no puede tratarse desde una única especialidad. Intervienen digestivo, alergología, dietética y nutrición, pediatría y, en muchos casos, también apoyo psicológico y social. Cuando se aplican dietas de exclusión o se reintroducen alimentos, por ejemplo, el papel de la nutrición es fundamental. Un enfoque coordinado permite tratamientos más eficaces y un acompañamiento más humano.

¿Qué pueden esperar los asistentes del programa de esta jornada?

Van a encontrar actualización científica rigurosa y aplicada. Las doctoras Eva Lasa y Leire Samaniego ofrecerán una mirada global a la EoE desde la infancia hasta la edad adulta. El doctor José Luis Ramos abordará los aspectos endoscópicos y Rebeca Andradas profundizará en las estrategias dietéticas. Además de conocimiento, habrá espacio para resolver dudas y compartir experiencias.

Más allá del tratamiento, ¿cuáles son las principales dificultades para pacientes y familias?

Las restricciones alimentarias condicionan la vida social, escolar y laboral. Existe miedo a atragantamientos o a que determinados alimentos desencadenen síntomas. A veces los procesos diagnósticos son largos y requieren varias pruebas. Todo ello genera carga emocional, especialmente en niños y adolescentes, y en ocasiones sensación de incomprensión porque sigue siendo una enfermedad poco conocida.

Además, sigue existiendo infradiagnóstico. Muchas personas pasan años con síntomas antes de recibir un diagnóstico correcto, porque la EoE puede confundirse con otras patologías digestivas. A esto se suma el impacto económico de las dietas específicas y de determinadas pruebas médicas, que no siempre están cubiertas, lo que añade una carga adicional para las familias. Detectar antes, formar mejor y apoyar más debería ser una prioridad.

Desde AEDESEO hablan de humanizar el abordaje. ¿Qué significa en la práctica?

Significa poner a la persona en el centro: escuchar, adaptar los tratamientos a su realidad, acompañar sin juzgar y ofrecer información clara y honesta. Siempre recordamos algo muy sencillo: no tratamos esófagos, tratamos personas.

Las jornadas ya han completado aforo. ¿Qué mensaje nos deja ese dato?

Nos confirma que hay interés y necesidad de información. Pero también nos recuerda que todavía queda camino por recorrer. Necesitamos más sensibilización, menos retrasos diagnósticos y mayor apoyo institucional para que ninguna familia afronte sola el impacto médico y económico de esta enfermedad. Visibilizar la esofagitis eosinofílica es el primer paso para mejorar realmente su abordaje. Más informaciones sobre la EoE, aquí.

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