El centro ubicado en Donostia Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) participa en un proyecto internacional que busca detectar trastornos del lenguaje como la dislexia o el Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL) antes incluso de que los niños empiecen a leer o a ir al colegio.
La investigación está liderada por la científica Usha Goswami, de la Universidad de Cambridge, y cuenta con una financiación de 2,5 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación (ERC). En el proyecto colaboran también el Institut pour l’Audition de París y personal científico del CNRS.
El estudio analizará el habla de más de 1.000 niños y niñas de entre 2 y 8 años en euskera, castellano, francés e inglés para comprobar si las dificultades en el ritmo del habla —una de las claves en algunos trastornos del lenguaje— se manifiestan de forma similar independientemente del idioma.
Los laboratorios del BCBL tendrán un papel destacado en la investigación. Cerca de 400 niños realizarán las pruebas en Donostia, coordinadas por las investigadoras Marie Lallier y Marina Kalashnikova.
Las pruebas consisten en una tarea sencilla y lúdica: los niños ven una imagen en el ordenador, escuchan una palabra y la repiten. Un sistema graba su voz y un software de análisis con inteligencia artificial examina la precisión de la repetición y los patrones rítmicos del habla para detectar señales tempranas de posibles dificultades lingüísticas.
Según la investigadora Usha Goswami, el objetivo es identificar señales muy sutiles del desarrollo del lenguaje desde los dos años, lo que permitiría ofrecer apoyo a los niños mucho antes de la escolarización.
Si el estudio confirma que las dificultades rítmicas aparecen de forma similar en distintas lenguas, los resultados podrían abrir la puerta a nuevas terapias basadas en el ritmo del habla, como ejercicios con palmas o patrones de sílabas para ayudar a los niños antes de que aprendan a leer.
El proyecto tendrá una duración prevista de cinco años y pretende desarrollar una herramienta diagnóstica sencilla basada en inteligencia artificial que permita detectar el riesgo de trastornos del lenguaje de forma rápida en el ámbito clínico.




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