Argi, la foca gris (Halichoerus grypus), varada en Zarautz, ha regresado a su entorno natural. El 24 de marzo, a primera hora de la mañana salió en un barco desde el puerto de Plentzia, acompañada por técnicos de la Diputación de Bizkaia y la empresa Tragsatec y personal investigador de la Estación Marina de Plentzia (PiE) de la EHU. Tras una hora de viaje, a unas 3 millas de la costa, Argi volvió a la mar.
El viaje comenzó el 23 de diciembre, cuando el animal apareció en la playa de Zarautz. Lo rescató SAREUS, la Red de Varamientos de Euskadi que coordina el PiE de la Universidad del País Vasco.
«Las focas grises que llegan a nuestras costas vienen, por nuestros datos, del norte de Francia o del Reino Unido, de hecho, se sabe que individuos de las colonias reproductoras de Bretaña llegan a las costas del mar Cantábrico arrastrados por la corriente portuguesa. Estos sucesos son más frecuentes en episodios de mala mar, cuando llegan a nuestras costas y descansan hasta que mejoran las condiciones. Normalmente no llegan enfermas, pero hay casos en los que necesitan tratamiento «, explicó Denis Benito, coordinador de la Red de Varamientos SAREUS e investigador del PiE.
Según indicó, la mayoría de los varamientos de este tipo se producen en febrero y marzo. Cuando Argi llegó a la playa, SAREUS recibió el aviso a través del 112 y se le realizó el seguimiento con la colaboración de la policía municipal y guardas forestales de la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Aquella joven foca macho estaba enferma, muy débil, y a la vista de su estado de salud fue trasladada por guardas forestales de la Diputación Foral de Gipuzkoa al Centro de Recuperación de Fauna de la Diputación Foral de Bizkaia, sito en Gorliz. En este centro tratan animales salvajes heridos o enfermos que no podrían sobrevivir por sí mismos en la naturaleza. Su objetivo es que se recuperen y después liberarlos en el medio natural.
“Muchas veces las crías de foca ingresan con parásitos bronquiopulmonares y pueden también tener infecciones bacterianas secundarias. Pueden mostrar ruidos y dificultades en la respiración, inactividad y fiebre. Este ejemplar no tenía fiebre, pero llegó aquí muy debilitado”, añadió la veterinaria Ane Miren Arraibi, del Centro de Recuperación de Gorliz. Entonces pesaba 18,2 kg. “Durante los primeros 15 días le administramos antibióticos y, una vez estabilizado, lo desparasitamos. Desde entonces no ha tenido ningún problema”.
“El tratamiento farmacéutico finalizó el 24 de enero. Desde entonces le hemos dado de comer 3 veces al día y ha ido cogiendo peso sin problemas. A pesar de que para finales de febrero estaba listo para ser liberado, el estado del mar nos ha impedido hacerlo hasta ahora”, indica la veterinaria. Actualmente pesa más de 40 kilos. Un ejemplar adulto de foca gris puede alcanzar entre 170 y 300 kg.
Por fin, el 24 de marzo llegó el momento de su liberación. La embarcación de TRAGSATEC con Argi, técnicos de esa empresa y de la Diputación de Bizkaia e investigadores del PiE, partió a primera hora de la mañana del puerto de Plentzia. Y una hora después Argi emprendió el viaje de regreso a las costas del norte de Francia o del Reino Unido.
“Las focas saben volver a su lugar de origen y como son animales gregarios vuelven a integrarse con el grupo que allí encuentren”, señaló Denis Benito.
Intervenciones de la red SAREUS y protocolo
El caso de la foca gris liberada es uno de los 31 varamientos atendidos en 2025 por la red SAREUS, tras recibir avisos de cetáceos, focas, tortugas marinas y tiburones varados. “Los delfines fueron la especie más frecuente en nuestras costas, seguidos por las focas” explicó Benito.
Geográficamente, Zarautz fue la localidad desde la que se recibió el mayor número de avisos durante este ejercicio.
En el primer trimestre de 2026 la red de varamientos de Euskadi ha realizado 9 intervenciones. Este fenómeno se suma a la serie histórica iniciada en 1993, en la que la mayor parte de los varamientos se han registrado en Donostia/San Sebastián (> 80), Zumaia y Zarautz (> 40), seguidos de Getxo, Sopela, Bermeo y Getaria (> 30).
¿Cómo actuar ante una emergencia?
En caso de encontrarse un animal nadando demasiado cerca de la costa o tumbado en la playa o en el puerto hay que mantener la distancia y llamar directamente al 112 para que activen el protocolo correspondiente y esperar las instrucciones del personal de SAREUS.
Si está vivo es imprescindible mantener la distancia, evitar hacer ruido y no tocarlo. Se deben seguir las indicaciones del personal de SAREUS para garantizar la seguridad de los animales y de las personas. Ante estos sucesos, es vital seguir el protocolo de la red SAREUS para garantizar la seguridad del animal y de las personas.



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