El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha asegurado esta mañana que trabajan en “solucionar la situación” de las 200 personas que residen en varios pabellones de la antigua fábrica de Zardoya Otis, en Herrera, y ha expresado su deseo de que el proceso pueda resolverse “de otra forma, sin orden de desalojo”, aunque ha reconocido que, “si tiene que ser, será”.
En enero ya se llevó a cabo el desalojo del número 4 del complejo, si bien, ha recordado el alcalde, “ya no había nadie” en el interior. La propiedad ha solicitado la licencia de derribo, que ha sido aprobada, pero Insausti ha recordado que “no se pueden derribar pabellones con gente dentro”.
“El ejercicio que hay que hacer es solucionar la situación de Zardoya Otis: hay 200 personas a las que hay que dar una respuesta”, ha insistido.
El alcalde ha incidido de nuevo en que la dimensión del problema “supera la capacidad” de los servicios sociales de la ciudad. Como ejemplo ha citado el recurso municipal de La Sirena, que cuenta con un máximo de 100 plazas y actualmente tiene ocupadas 60 para procesos de reinserción social, tal y como se anunció ayer. “Las cifras demuestran que esta realidad supera nuestra capacidad”, ha señalado.
Ante esta situación, ha reclamado la implicación del resto de instituciones. Según ha indicado desde la Diputación ya han avanzado que diseñarán respuestas, y el Consistorio espera que “hagan lo mismo otros ayuntamientos y el Gobierno vasco”. Más sobre Zardoya Otis en Herrera, aquí.



Deja un comentario