San Sebastián, 12 ene (EFE).- La gran acumulación de camiones en la frontera de Irun (Gipuzkoa), tras permanecer cerrado el paso de Biriatou durante 72 horas, genera este lunes importantes retenciones que alcanzan los 9 kilómetros en la AP-8 y los 7 kilómetros en la N-121, según ha informado el Departamento vasco de Seguridad.
El paso fronterizo de Biriatou se ha reabierto al paso de camiones esta mañana, a las 6.45 horas, tras cerrarse el pasado viernes a las 6.30 horas debido a las protestas de los agricultores franceses contra el acuerdo comercial con Mercosur.
La gran densidad de vehículos pesados que esperaban desde el pasado viernes en los arcenes y áreas de servicio de Gipuzkoa para cruzar a Francia genera largas colas en distintas carreteras, entre ellas la AP-8, la AP-1 y la AP-636.
La sociedad foral Bidegi ha advertido a los usuarios de la AP-8 de que este lunes se espera «gran afluencia de tráfico pesado» y recuerda que se registran ya «importantes retenciones» de tráfico.
Bidegi ha explicado que en estos momentos el carril izquierdo es utilizado únicamente por vehículos ligeros y pide a todos los conductores que circulen con precaución.
Por su parte, la patronal de transportistas Fenadismer denunció este domingo el «secuestro» en los últimos días de la semana pasada de más de 40.000 camiones por «las movilizaciones agrarias y la pasividad de los Gobiernos central, catalán y vasco» y puso de relieve los «importantísimos perjuicios económicos» de esta situación.
La frontera de Irun será escenario de una nueva movilización el próximo jueves, cuando las organizaciones vascas ENBA y EHNE y la navarra de UAGN han llamado a participar en una protesta en este punto para rechazar el acuerdo de Mercosur y denunciar también el «desamparo» que siente el sector del vacuno ante el avance de la enfermedad de la dermatosis nodular contagiosa.



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