Varias personas desalojadas de la antigua fábrica Oxigraf y representantes de Harrera Sarea / Red Acogida Ciudadana se han concentrado esta mañana ante las instalaciones de Herrera, en Donostia, para reclamar alternativas habitacionales y denunciar que, según han afirmado, ninguna institución se ha puesto en contacto con ellas desde el operativo realizado el pasado 22 de mayo.
Los colectivos han denunciado que las ocho personas afectadas siguen sin solución habitacional y han reclamado una intervención de los servicios sociales municipales.
Entre las personas concentradas, varias han insistido en que su objetivo es encontrar estabilidad, terminar sus estudios y acceder al mercado laboral.
Alejandro, un ucraniano de 29 años, ha asegurado que ninguna persona de Servicios Sociales se ha puesto en contacto con ellos. “Nadie ha hablado con nosotros. Ningún trabajador social”, ha dicho. Según ha explicado, en la antigua fábrica residían más de media docena de personas y esperaban algún aviso previo. “La policía nos decía que nos iban a desalojar, pero que nos avisarían antes. Y no fue así”, ha afirmado.
M.F., un marroquí de 40 años que lleva un año y dos meses en Donostia, ha explicado que estudia Electricidad con la intención de encontrar trabajo. “Aprendí español para integrarme y encontrar trabajo. Mi única petición es poder vivir con dignidad”, ha señalado, al tiempo que ha reclamado “el derecho a vivir sin racismo”.
Otro de los afectados, que estudia Fabricación Mecánica, ha relatado que fue sorprendido por el operativo cuando se preparaba para acudir a clase. “Me desperté para ir a la escuela y la policía ya estaba aquí. Había mucha policía”, ha contado.
También ha tomado la palabra A.A., otro marroquí de 48 años que ha asegurado llevar más de dos años viviendo en Donostia. “Me gusta Donostia y su gente. Quiero vivir y trabajar aquí. Solo quiero vivir tranquilo, sin miedo a que venga la policía o a que me echen otra vez”, ha manifestado.
Las personas concentradas han repetido además una idea durante la protesta: “Nadie quiere estar en la calle. Estamos aquí porque no tenemos otra alternativa”.
Los colectivos han asegurado que cuatro de las personas desalojadas se encuentran inmersas en procesos de regularización extraordinaria, mientras varias están próximas a finalizar cursos formativos o certificaciones profesionales.






Deja un comentario