El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha defendido hoy el anuncio realizado la pasada semana sobre el futuro desarrollo urbanístico en una parcela de Riberas de Loiola, originalmente destinada a oficinas, y ha restado importancia a la polémica generada en torno a la forma en que se comunicó el proyecto.
El anuncio dado por Insausti y el lehendakari Imanol Pradales (PNV) contemplaba una oferta de hasta 400 viviendas en esa parcela, que después el consejero de Vivienda Denis Itxaso (PSE) rebajó a 200. No obstante, Insausti ha señalado que la cifra de 400 es un techo máximo y que podrá ajustarse.
“La buena noticia es que donde iba a haber oficinas ahora va a haber viviendas, que es algo necesario para la ciudad”, ha afirmado Insausti, quien ha añadido que el proyecto abre ahora una nueva fase de trabajo con el vecindario de cara a sumar equipamientos. También se ha mostrado convencido de que finalmente habrá acuerdo y foto conjunta entre PNV y PSE.
Insausti ha rechazado que el Ayuntamiento haya sido el causante del “ruido” tras la noticia. “No hemos generado ruido; al contrario, lo que intentamos es bajar el volumen para ofrecer alternativas de vivienda que son necesarias”, ha señalado.
El alcalde ha asegurado que la intención del Consistorio era “generar ilusión con un proyecto importante para completar el barrio y el entorno”, y ha defendido que las críticas posteriores desvían la atención del objetivo principal. “Todo lo que se ha generado después me descentra del objetivo final, que es responder a una necesidad real de la ciudad”, ha concluido.



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