Las trabajadoras de las residencias y centros de día de Gipuzkoa se han concentrado de nuevo este viernes frente a la Diputación Foral, en la plaza de Gipuzkoa, para reclamar una salida al conflicto. Según ELA, el proceso para renovar el convenio comenzó hace 19 meses y las residencias en huelga indefinida acumulan ya 278 días de paro. El sindicato asegura que la mesa de negociación permanece «bloqueada» porque las patronales «no tienen capacidad para aportar nuevas ofertas».
ELA recuerda que en el sector trabajan alrededor de 5.000 personas, la gran mayoría mujeres, y denuncia que, pese a tratarse de un servicio financiado por la Diputación, las condiciones laborales son «cada vez más precarias». Según sus datos, casi la mitad de la plantilla tiene contratos parciales no voluntarios y la brecha salarial supera los 10.000 euros anuales.
El sindicato advierte además de un aumento de «los conflictos y las tensiones» durante el último mes. En la residencia San José de Ordizia, denuncia el despido de un huelguista, amortizaciones de puestos de trabajo y nuevos recortes anunciados por Zaintzen, empresa que gestiona este servicio del organismo foral KABIA. En Lazkao, ELA asegura que han sido despedidas tres trabajadoras que se encontraban de baja por enfermedad.
Ante esta situación, ELA exige que los despidos y recortes «sean revertidos» y reclama a la Diputación que «apueste por un convenio que permita sacar a las trabajadoras de la precariedad», poniendo los medios necesarios y asumiendo «la responsabilidad política que le corresponde» para lograrlo.



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