San Sebastián, 11 may (EFE).- El fiscal del caso ‘Lukas Aguirre’, el joven que falleció tras ser apuñalado en San Sebastián la mañana del día de Navidad de 2022, ha asegurado este lunes que ambas puñaladas fueron asestadas «con intención de matar» y ha desvelado que la víctima no presentaba cortes en las manos ni «heridas defensivas».
El representante del Ministerio Público ha hecho esta afirmación durante el trámite en el que, antes del inicio de las declaraciones de los testigos, las partes han dirigido sus alegaciones previas a los miembros del tribunal del jurado encargado de enjuiciar este asunto.
El fiscal, que pide 22 años de cárcel tanto para el presunto autor material de las puñaladas como para el varón que supuestamente le entregó la navaja, ha afirmado además que este arma entró en la zona intercostal de la víctima «como un cuchillo en mantequilla caliente», tras lo que luego «literalmente se le rajó el cuello».
Presunta encubridora
En este procedimiento también está acusada una mujer, para la que el Ministerio Público solicita 3 años de cárcel como presunta encubridora de lo sucedido.
En su alocución ante el jurado, el fiscal ha adelantado su voluntad de acreditar la culpabilidad de los tres acusados, más allá de la «duda razonable», mediante las pruebas que se practicarán durante el juicio, como los testimonios de los ertzainas que llevaron a cabo la investigación, los testigos de los hechos, las cámaras de seguridad que grabaron parte del incidente y los vestigios encontrados por la policía.
Por su parte, el letrado que representa a la madre y a los dos hermanos de Lukas Aguirre ha expresado su deseo de «esclarecer la verdad y hacer justicia», al tiempo que ha recordado que la víctima, que tenía 24 años, falleció a consecuencia de «dos brutales y atroces navajazos» que le produjeron «dos graves heridas», una de ellas en el hemitórax y otra «una tajada en el cuello».
Este abogado ha rechazado además que todos los hechos fueran producto de una única trifulca en un único escenario a la salida de una céntrica discoteca de San Sebastián, sino de dos incidentes ocurridos en dos puntos distintos de la misma plaza en los que habrían estado implicados por separado el principal acusado y el imputado como cooperador necesario.
La otra acusación particular, que ejerce una letrada en representación del padre de la víctima, se ha mostrado confiada en que el jurado llegue a la conclusión, al final de la vista, de que los tres acusados «hicieron lo que hicieron y tienen que cumplir con sus responsabilidades».
Por su parte, el letrado del principal procesado ha «negado la mayor», ha recordado que su cliente no admite ser el autor del crimen y ha opinado que la «actividad probatoria» en este caso «es bastante parca» ya que, entre otros aspectos, nadie vio «el momento exacto» del apuñalamiento a pesar de que en la zona había trece personas y «no ha habido reconstrucción de los hechos».
Este defensor, que ha rechazado la existencia de alevosía en el caso, ha desacreditado además la autoinculpación inicial de su patrocinado ante la Ertzaintza porque, según ha comentado, «se extrajo» a partir de la actuación de un agente que ha sido recientemente condenado en otro caso distinto por prometer ayuda a otro detenido a cambio de droga.
«Este mando es el principal aval, garante y elemento nuclear de atestado policial». Es el que «consigue» la confesión del acusado, ha dicho su defensor, quien ha afirmado que el policía la obtuvo asegurando a su cliente que o decía lo que él quería o se le iba «a caer el pelo».
Brutal paliza
Por otra parte, el abogado del presunto cooperador necesario ha asegurado que busca un veredicto de no culpabilidad para su patrocinado y ha dicho que, «cuando se produjo el fatal desenlace», a su cliente «le estaban dando una «brutal paliza».
Ha rechazado además que este sea titular de navaja alguna, ha negado que entregara el arma al otro procesado y ha insistido en que, en cualquier caso, su representado no podía prever lo que iba a hacer otra persona.
Asimismo, el abogado de la única mujer acusada también ha mantenido la inocencia de esta joven, ha señalado que ella no estaba presente cuando se produjo el incidente y no era consciente de lo sucedido, además de que durante el suceso su actitud fue «conciliadora y pacificadora».
Tras estas intervenciones de las partes ante el jurado han comenzado las declaraciones de los testigos con el testimonio del instructor del atestado que ha descrito la investigación en el marco de que el presunto cooperador necesario fue detenido aquel mismo día junto a la mujer acusada en el centro de San Sebastián, tras lo que el principal imputado se presentó de forma voluntaria con su madre en dependencias policiales.
Este ertzaina ha señalado asimismo que el principal encausado reconoció en dependencias policiales que se le había «ido la olla» y que «había matado a una persona», aunque tenía «lagunas». Está previsto que el juicio continúe el martes con la declaración de más agentes de la Policía Vasca. Más información, aquí.



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