Donostia ha despedido esta noche la Aste Nagusia con música, luz y fuegos artificiales sobre la bahía de La Concha. En una noche cálida y muy agradable, el público ha disfrutado del espectáculo piromusical de la firma alavesa Pirotecnia Valecea, encargada de poner el broche a las fiestas coincidiendo con la celebración de sus 150 años de trayectoria.
El recorrido musical ha comenzado con la Marcha de los toreadores de Carmen, de Georges Bizet, y ha pasado por el Can Can de Jacques Offenbach, el jazz y canciones de los años 70. También ha habido espacio para la música en euskera, con Behin Batean Loiolan, de Egan, e Ilargi Berriak, de Neomak, antes de un final al ritmo de Ocean Princess, de Thomas Bergersen. Una despedida de música y color que el público ha seguido desde distintos puntos de la bahía en la última noche de la Aste Nagusia.













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