La Diputación Foral de Gipuzkoa ha atendido en los últimos cinco años a más de 840 personas en situación de desprotección a través del sistema de curatelas, una medida de apoyo legal dirigida a personas con discapacidad que necesitan ayuda para la toma de decisiones relevantes.
El número de curatelas ha crecido de forma sostenida, en paralelo al envejecimiento de la población, el aumento de la soledad no deseada y los cambios en los modelos familiares, lo que ha llevado a incrementar el presupuesto del servicio de 1,4 a casi 2,7 millones de euros.
Los datos se dieron a conocer en un acto institucional en el que participaron la diputada general Eider Mendoza y la diputada de Cuidados y Políticas Sociales Maite Peña, junto a responsables de las fundaciones Hurkoa y Gertuan y personas beneficiarias del servicio.
Mendoza destacó el papel fundamental de las curatelas para ofrecer un apoyo totalmente personalizado a personas vulnerables sin red familiar, dentro de un modelo consolidado tras la entrada en vigor de la Ley 8/2021, que prioriza el respeto a la voluntad, los deseos y las preferencias de cada persona.



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