El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha anunciado este martes que el próximo jueves se reunirá en el Ayuntamiento con los alcaldes de los municipios limítrofes con la ciudad para abordar conjuntamente la realidad del sinhogarismo. Insausti ha defendido la necesidad de ampliar el foco más allá de Donostia ante el flujo de personas entre municipios y avanzar posteriormente en la coordinación con la Diputación y el Gobierno Vasco.
«Nos toca poner sobre la mesa esa realidad», ha señalado el alcalde, que pretende exponer en el encuentro las medidas adoptadas por Donostia, pero también «escuchar qué se opina» sobre ellas desde los municipios del entorno. «Yo creo en esa manera de trabajar, en las alianzas con otras administraciones», ha afirmado.
Las palabras de Insausti llegan en plena polémica por la prohibición de las cenas solidarias de Kaleko Afari Solidarioak (KAS) y las críticas de colectivos que trabajan con personas sin hogar. Este lunes, Harrera Sarea denunció que la «criminalización de la solidaridad» está llegando también a las actividades de las asociaciones y criticó las identificaciones y amenazas de sanción que, según el colectivo, se están produciendo contra personas que participan en iniciativas solidarias.
El alcalde, sin embargo, no se ha referido a las identificaciones y posibles sanciones. «No voy a permitir que nadie acuse a este Ayuntamiento de insolidario», ha manifestado. Como argumentos ha citado los 40 millones de euros del presupuesto destinados al ámbito social, las 416 comidas diarias —que ha insistido en que no deben entenderse únicamente como comidas, sino como parte de «itinerarios de inclusión»—, la labor desarrollada por entidades como Cáritas, Banco de Alimentos y Cruz Roja y la transformación de La Sirena en un recurso para personas que están realizando procesos formativos.
«El debate no es si solidaridad sí o no. El debate es la inclusión y cómo la hacemos», ha sostenido. El alcalde ha asegurado estar «empeñado hasta el fondo» en conseguir la inclusión social y laboral de quienes quieran vivir y trabajar en Donostia, aunque ha añadido que debe hacerse mediante «un sistema seguro y ordenado».
Insausti considera además que en las últimas semanas se ha colocado sobre Donostia un foco excesivo en relación con el sinhogarismo. «El sinhogarismo es global, pero parece que solo ocurre aquí», ha afirmado, antes de defender que la ciudad está adoptando decisiones que pueden resultar «polémicas» pero con las que, a su juicio, se están ofreciendo alternativas de inclusión. «La Administración no tiene que meter los problemas debajo de la alfombra. Hablo claro y ofrezco alternativas, gusten más o menos», ha señalado.
Respecto a las siete personas sin hogar fallecidas en los últimos meses en Donostia, a las que se refirió este lunes Harrera Sarea, Insausti ha señalado que se trataba de «situaciones distintas» y que «cada una tenía su realidad». «Una persona no debe pasar los últimos minutos de su vida en la calle. Como sociedad no lo podemos permitir. La Administración debe estar ahí», ha afirmado. Más información, aquí.



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