El Ayuntamiento de Donostia destinará medio millón de euros más, con la colaboración del Gobierno Vasco, para ampliar el programa Otorduak con cien comidas diarias después de prohibir a partir de hoy mismo el reparto de cenas solidarias en la vía pública que realizaba el colectivo Kaleko Afari Solidarioak (KAS). El alcalde, Jon Insausti, ha defendido esta mañana que «se abre un nuevo tiempo para el sinhogarismo» y ha insistido en que «una comida al día no es suficiente para una inclusión social».
Insausti ha explicado que la decisión de impedir las cenas solidarias se ha adoptado una vez recibidos cuatro informes municipales correspondientes a los departamentos de Espacio Público, Salud y Medio Ambiente, Acción Social y Guardia Municipal. Según ha señalado, esos documentos reflejan, entre otros tantos problemas, conflictos de convivencia, sensación de inseguridad e incremento de las intervenciones policiales en los lugares donde se desarrollaban los repartos.
«Cada vez eran más los problemas de convivencia y eso exigía una respuesta«, ha afirmado el alcalde, quien ha asegurado que, tras la prohibición de las cenas desde Egia, «la tasa de delincuencia bajó un 20%» en ese barrio, mientras que en la zona de la plaza de la Constitución, Anoeta y la plaza Gipuzkoa «las intervenciones policiales se han doblado».
El alcalde ha defendido que el nuevo modelo pretende ofrecer una atención más amplia que el simple reparto de alimentos. «No voy a cuestionar el origen de las iniciativas sociales, pero hay que admitir que una comida al día no es suficiente para una inclusión social«, ha dicho. «El nuevo sistema tiene que ser ordenado y seguro para todos» y debe «garantizar itinerarios individualizados».
Con la ampliación prevista, el Ayuntamiento pasará de financiar 316 comidas diarias por medio de Otorduak, con una inversión de 1,5 millones de euros, a incorporar otras cien. El programa funciona mediante tickets que las personas beneficiarias pueden canjear en bares y restaurantes colaboradores por un plato diario.
«Otorduak exige que haya un itinerario y una voluntad por parte de los usuarios para la inclusión social y laboral. No es un comedor social«, ha explicado Insausti.
En una primera fase, las cien nuevas plazas estarán dirigidas a personas empadronadas en San Sebastián o con un mínimo de tres meses de arraigo en la ciudad. El alcalde ha reconocido, no obstante, que esta ampliación no permitirá atender a todas las personas que actualmente acuden a las cenas solidarias de KAS, que el colectivo solidario cifra en unas 300. «Es un punto de partida. Es una primera piedra», ha señalado.
Insausti también ha insistido en que «Donostia no puede sola» y ha recordado que la Diputación de Gipuzkoa reunirá próximamente a los ayuntamientos para abordar conjuntamente la atención a las personas sin hogar, un encuentro al que asistirá la concejala de Acción Social.
Respecto al colectivo solidario KAS, el alcalde ha señalado que varias personas han solicitado una reunión con el Ayuntamiento y ha asegurado que serán recibidas. Además, ha confiado en que la prohibición de dar cenas se respete. «Entiendo que estamos en una sociedad adulta y democrática fuerte. Entiendo que se respetará», ha afirmado. Más información, aquí.



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