San Sebastián, 29 may (EFE).- El bailarín Jon Maya ha pedido «prudencia y respeto» y ha explicado que en el momento en el que una asociación feminista le trasladó el testimonio de «varias mujeres sobre comportamientos inadecuados» en su relación con ellas asumió «la responsabilidad de reflexionar y garantizar que no se repitieran».
Maya ha hecho estas declaraciones después de que este viernes haya trascendido la existencia de varias denuncias públicas en su contra por «comportamientos sexistas» hacia algunas mujeres de esta compañía con sede en Errenteria, que se remontarían a finales de 2024.
El coreógrafo y director de la compañía de danza Kukai ha asegurado, en un comunicado remitido a EFE, que rompe su silencio para hacer pública una «primera comunicación con claridad y respeto» ante los «últimos rumores» que involucran a su persona.
«En enero de 2025, una asociación feminista me trasladó el testimonio de varias mujeres sobre comportamientos inadecuados en mi relación con ellas. En ese momento, asumí la responsabilidad de reflexionar sobre mis acciones y de garantizar que no se repitieran», afirma.
Asimismo, asegura que se le indicó de «manera explícita que cualquier actuación relacionada con este asunto debía permanecer en un ámbito estrictamente privado y confidencial, y con el cumplimiento de estas medidas, el proceso quedó cerrado».
«Los hechos a que se hace referencia -en las denuncias- se sitúan en la esfera privada de las personas implicadas. Una vez acordadas las medidas a aplicar, el proceso quedó zanjado en enero de 2025. Desde entonces, he respetado esa confidencialidad y actuado conforme a lo acordado», recalca.
Explica que su deseo era hacer una llamada a «la prudencia y al respeto». «Es momento de proteger la privacidad y la dignidad de todas las personas implicadas. Más adelante, cuando sea oportuno, podrá abrirse un espacio para reflexionar sobre la rumorología, las difamaciones y la condena social que se ha generado, siempre con la intención de fomentar un diálogo responsable, consciente y respetuoso», concluye.
Segundo caso
La localidad guipuzcoana de Errenteria ha sumado este viernes un segundo caso de denuncias públicas por comportamientos sexistas, ya que además del profesor de la Xenpelar Bertso Eskola, cuya actividad suspendió ayer el Ayuntamiento, ha trascendido otro de actitudes «machistas» del director de Kukai Dantza.
El Departamento vasco de Seguridad ha informado por su parte de que no constan denuncias interpuestas ante la Ertzaintza en relación con ninguno de los casos.
Los nuevos hechos transcendidos este viernes afectan a la compañía Kukai Dantza, con sede en Errenteria, que hizo pública recientemente una carta en respuesta a «rumores» y testimonios recogidos por colectivos feministas contra su director, el bailarín y coreógrafo Jon Maya, por supuestos «comportamientos sexistas» hacia varias mujeres de la compañía, que se remontarían a finales de 2024.
Kukai: «Conflicto colateral»
En su carta, el portavoz y directivo de Kukai, Xabier Oleaga-Arrondo, indicaba que se trataba de «un conflicto colateral» que «impactó de lleno en la convivencia interna» de la agrupación artística.
El colectivo feminista, según recoge el escrito de Kukai, habría «constatado que, efectivamente, los comportamientos atribuidos al director habían existido», algo que le transmitió para que «hechos similares no volvieran a repetirse y revisara su comportamiento», todo dentro de «un marco de discreción» y un contexto en el que «las mujeres implicadas» habrían decidido no hacerlo público ni «emprender acciones judiciales».
«El director asumió toda la responsabilidad sobre lo sucedido y, de forma voluntaria, comenzó un proceso de acompañamiento profesional, que a día de hoy continúa, para revisar sus comportamientos y el daño causado», señaló el portavoz de Kukai.
Tras «lamentar los hechos imputados» a Jon Maya y transmitir su «cercanía hacia las mujeres», valoró la respuesta de él porque, «lejos de eludir responsabilidades, las asumió plenamente desde una disposición autocrítica y reparadora».
Oleaga-Arrondo explicó que, durante 2025, se ha desarrollado un trabajo interno para «reencauzar la convivencia» en el equipo hacia «el ambiente de trabajo seguro anterior al estallido del conflicto colateral» y, ya a principios de este año, la compañía «aprobó una propuesta de reorganización», en la que tuvo en cuenta que cinco miembros de la plantilla pedían romper su relación laboral.
En la misiva, el portavoz de Kukai afirmó que actualmente «continúan las negociaciones» sobre esa salida, entre el abogado de la compañía y el de cuatro trabajadoras, mientas que la quinta no tendría representante legal ni se habría «puesto en contacto» con la empresa.
Feministas: «Práctica machista sistemática»
Una vez difundida esta carta, las plataformas Oreretako Feminista y Oreretako Asanblada Feminista difundieron un comunicado en redes sociales en el que criticaron la carta de Kukai, negaron que lo sucedido fuera «un conflicto colateral» y sostuvieron que, según el relato de las mujeres afectadas que se dirigieron a ellas hace año y medio, era «una práctica machista sistemática y arraigada».
Aseguraron que habían mantenido hasta entonces «discreción» porque las mujeres que les pidieron ayuda por «varias agresiones sufridas» así lo indicaron cuando compartieron «sus vivencias con rabia, miedo y confianza».
Condenaron que Kukai rompiera «la confidencialidad» sobre lo ocurrido y rechazaron que lo padecido por esas mujeres fueran «agresiones leves» pues «la intensidad de una agresión sólo puede dimensionarla» quien la sufre.
Este caso se suma al otro de la Bertso Eskola, cuya actividad canceló ayer el Ayuntamiento de Errenteria tras tener conocimiento, según dijo en un comunicado, de denuncias públicas por agresiones y comportamientos de un profesor a alumnas de este centro municipal, algunas menores de edad y de manera «repetida en el tiempo».
El consistorio manifestó que «condena enérgicamente» las agresiones registradas en esa escuela municipal, en un comunicado en el que precisaba que el presunto agresor habría sido «protegido por al menos un miembro de la dirección» del centro.
Las denuncias sobre estos dos casos han impactado en la política del Ayuntamiento, que subvenciona con distintas cantidades a la compañía Kukai y la escuela de bertsolarismo, a esta última mediante la adjudicación de un contrato de servicios.
Ambos problemas se abordaron en el último pleno municipal, el pasado martes, en el que la alcaldesa Aizpea Otaegi (EH Bildu) respondió a una interpelación del PP que exigía su dimisión por estimar que el gobierno conocía los hechos y no actuó bien.
El PSE/EE por su parte ha pedido la convocatoria urgente de una comisión extraordinaria para conocer exactamente lo ocurrido y analizar la gestión del ejecutivo, dado que, a su juicio, ha habido «falta de transparencia» y «evidente fallo de los mecanismos y protocolos municipales».
Los movimientos feministas de la comarca han convocado para este sábado una concentración de protesta, a la que se ha sumado el consistorio.




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