El conflicto abierto tras la prohibición de las cenas solidarias de Kaleko Afari Solidarioak (KAS) suma nuevos capítulos. El colectivo denuncia ahora «hostigamiento e intimidación» por parte de la Guardia Municipal a personas voluntarias que entregan bocadillos de forma itinerante, mientras Elkarrekin Donostia estudia impugnar ante los tribunales la resolución de Alcaldía que impide las cenas. Además, este sábado se ha convocado una nueva concentración de apoyo a KAS a las 18.30 horas en la plaza Lasala.
KAS asegura que, desde que fueron prohibidas las cenas, varias personas han decidido repartir bocadillos «sin un punto fijo y por responsabilidad humana» ante la situación de quienes recibían alimentos.
Según denuncia el colectivo, varias voluntarias han sido «interceptadas e identificadas» mientras realizaban estos repartos y también «perseguidas y fotografiadas sin su consentimiento». KAS sostiene que los propios agentes les han indicado que actúan «siguiendo órdenes de arriba». «Consideramos inadmisible que se criminalice la solidaridad y que quienes dedican su tiempo y dinero a ayudar a personas en situación de extrema vulnerabilidad sean tratadas como si estuvieran cometiendo un delito», señala.
El comunicado incluye otras acusaciones. KAS afirma haber tenido conocimiento de que la Guardia Municipal estaría «identificando y fotografiando de manera sistemática a jóvenes migrantes».
KAS denuncia asimismo un episodio que, según la información que asegura haber recibido, se produjo en el bar Marruma. Un trabajador habría ofrecido un pintxo a una persona migrante en situación de vulnerabilidad y, cuando salió a la calle, dos agentes de la Guardia Municipal de paisano se habrían acercado para identificarle. «La solidaridad no puede convertirse en motivo de persecución. Alimentar a quien tiene hambre no puede ser tratado como una amenaza para la convivencia», sostiene el colectivo.
Elkarrekin estudia recurrir la prohibición
En paralelo, Elkarrekin Donostia ha anunciado este viernes que estudia llevar a los tribunales la Resolución de Alcaldía 122/2026, que prohíbe las cenas solidarias en los espacios públicos de Donostia y ordena a la Guardia Municipal impedir su realización. Su portavoz, Víctor Lasa, considera que existen «serias dudas» sobre la proporcionalidad y la cobertura jurídica de la medida y está consultando con especialistas en Derecho Administrativo la posibilidad de recurrirla y solicitar su suspensión cautelar.
Lasa cuestiona que los problemas de ocupación del espacio público, las exigencias sanitarias y las cuestiones de seguridad esgrimidas en la resolución justifiquen una prohibición de este alcance. «Si hace falta autorización, se regula; si existen requisitos sanitarios, se exige su cumplimiento; y si alguien comete un delito, actúa la Policía. Lo que no parece razonable es solucionar esos problemas prohibiendo dar de cenar a cientos de personas», afirma.
El portavoz establece además una comparación con otros acontecimientos multitudinarios de la ciudad como Aste Nagusia, Santo Tomás, la víspera de San Sebastián, partidos de la Real o el Jazzaldia, en cuyo entorno también pueden producirse incidentes. «¿Qué hacemos, lo prohibimos todo? Evidentemente no. Perseguimos las conductas ilegales, no prohibimos la actividad alrededor de la cual se producen», argumenta Lasa, que acusa al alcalde, Jon Insausti, de aplicar una «doble vara de medir».
Elkarrekin introduce además una cuestión directamente relacionada con los repartos de bocadillos denunciados por KAS. Según su interpretación, la resolución municipal «no establece una prohibición general de que una persona entregue comida a otra en la calle», sino que prohíbe la actividad organizada de reparto de cenas de KAS. «Pretender extenderla a una ciudadana que camina por la calle y entrega a título personal comida a otra persona nos parece jurídicamente más discutible», sostiene Lasa.
El grupo ha solicitado a Alcaldía los informes completos de Uso del Espacio Público, Salud Pública y Guardia Municipal en los que se sustenta la resolución.
Concentración este sábado
En este contexto, este sábado 8 de agosto, coincidiendo con el comienzo de Aste Nagusia, se ha convocado una nueva movilización ciudadana en apoyo a KAS. La cita será a las 18.30 horas en la plaza Lasala y la intención anunciada es dirigirse hacia el Cañonazo desde el Ayuntamiento.
Los convocantes aseguran en el llamamiento que la prohibición ha dejado sin las cenas que proporcionaba KAS a unas 300 personas en situación de vulnerabilidad. Más información sobre el tema, aquí.




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