Tribunales

La puñalada que Lukas Aguirre recibió en el tórax fue la que causó su muerte, señalan los forenses

Durante la sesión del juicio se ha puesto de relieve la inexistencia en la víctima de lesiones "típicas de defensa" en las manos ni en los antebrazos

Lukas Agirre Hernani La puñalada que Lukas Aguirre recibió en el tórax fue la que causó su muerte, señalan los forenses
(Archivo). Acto en memoria de Lukas Agirre en Hernani. Foto: Ayto de Hernani

San Sebastián, 22 may (EFE).- La puñalada que Lukas Aguirre recibió en el lado izquierdo del tórax fue la que causó su muerte debido a un sangrado masivo, según han desvelado este viernes los forenses que le practicaron la autopsia.

Estos profesionales han comparecido en el juicio que se sigue en la Audiencia de Gipuzkoa por la muerte de Aguirre, de 24 años, quien falleció en San Sebastián tras recibir dos puñaladas, una en el costado y otra en el cuello, a la salida de una discoteca, el día de Navidad de 2022.

El presunto autor material de las puñaladas se enfrenta a una petición de 22 años de cárcel por parte de la Fiscalía, que reclama la misma pena, como cooperador necesario, para otro joven que supuestamente le prestó la navaja, mientras que solicita tres años de prisión para la mujer que les acompañaba, a quien imputa como supuesta encubridora.

Herida en el cuello

Durante su exposición ante el jurado, los forenses han aclarado que, frente a lo que pudiera parecer en una primera impresión, la amplia herida que la víctima sufrió en el cuello no fue la que dio lugar a su muerte ya que, pese a su aparatosidad no afectó a ninguno de los grandes vasos sanguíneos.

Por el contrario, la puñalada que recibió en el costado izquierdo, penetró al menos entre 5 y 6 centímetros entre la quinta y la cuarta costilla, afectó a esta última, atravesó una parte del pulmón y llegó al corazón, lo que originó un abundante sangrado interno que desembocó en el shok hipovolémico que causó la muerte del joven.

Los expertos han recordado en este sentido que un cuerpo humano suele contener entre 4,5 y 5 litros de sangre y que, durante la necropsia, ellos localizaron 1,3 litros sólo en el interior del tórax de la víctima debido a que la herida del costado afectó a estructuras corporales que «implican un gran sangrado».

Los especialistas han concretado que Aguirre fue víctima de una herida «muy grave» en el cuello que originó un hemorragia abundante y otra en el tórax que fue «letal».

Han puesto de relieve además la inexistencia en la víctima de lesiones «típicas de defensa» en las manos ni en los antebrazos, como las que se producen cuando una persona que es agredida interpone instintivamente estas partes de su cuerpo para protegerse ante una situación de este tipo.

Los forenses han constatado también la compatibilidad de la navaja de mariposa presuntamente utilizada en el crimen con las heridas de la víctima, un arma de diez centímetros de hoja con un único filo y una punta muy aguda y biselada con filo también en el bisel.

Situación no estática

Estos expertos no han podido concluir sin embargo cómo se produjo la dinámica en la que se ocasionaron las lesiones, debido a que ocurrieron en una situación no estática sino dinámica y las posibilidades son múltiples, sin pronunciarse tampoco sobre si la agresión fue frontal o desde atrás ya que manejan distintas hipótesis.

Esta situación ha conllevado que uno de los abogados de la acusación particular y el letrado de una de las defensas hayan representado, puestos en pie ante el jurado y ayudados con la figura de un maniquí, diferentes suposiciones sobre cómo podría haber tenido lugar la agresión, según sus respectivas versiones.

Está previsto que el juicio se reanude el próximo lunes con las declaraciones de nuevos peritos. 

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