La futura Unidad de Protonterapia de Euskadi comenzará a tratar a sus primeros pacientes en enero de 2028. Para ello, el próximo octubre llegará al nuevo edificio que se construye en el complejo del Hospital Universitario Donostia, junto al Instituto Oncológico, el acelerador de protones con el que Osakidetza incorporará esta tecnología de alta precisión al tratamiento del cáncer.
La infraestructura, que supone una inversión de 61,38 millones de euros, permitirá mejorar la atención a pacientes pediátricos y adultos con tumores complejos, al concentrar la radiación sobre el tumor y reducir el daño en los tejidos sanos.
Así lo han explicado este jueves el subdirector de Infraestructuras Sanitarias de Osakidetza, Unai Zulueta, y el jefe de la Unidad de Gestión Clínica de Oncología, Txema Urraca, durante una visita al estado de las obras.
Según el calendario presentado, la obra necesaria para recibir el equipamiento concluirá este mismo mes de julio. El acelerador llegará a Donostia en octubre de este año y el conjunto del edificio estará terminado en agosto de 2027. A partir de entonces comenzarán las fases de instalación, validación, comisionado y autorización antes de que la unidad entre en funcionamiento en enero de 2028.
Un tratamiento más preciso
La protonterapia incorpora una tecnología que permite irradiar el tumor con mayor precisión que la radioterapia convencional, reduciendo la dosis que reciben los tejidos sanos. Esta ventaja resulta especialmente relevante cuando el cáncer se encuentra próximo a órganos delicados y en el tratamiento de pacientes pediátricos.
Según Osakidetza, la nueva unidad estará especialmente indicada para tumores pediátricos del sistema nervioso central, tumores de células germinales, cordomas, condrosarcomas, sarcomas, retinoblastomas y otros procesos oncológicos en los que esta técnica ofrece una ventaja clínica.
En pacientes adultos también podrá utilizarse en tumores oculares, de base de cráneo, cabeza y cuello, determinados tumores cerebrales y de partes blandas. Además, podrá emplearse en algunas reirradiaciones complejas y en otras situaciones especiales, como pacientes con síndromes genéticos de alto riesgo, casos en los que sea importante preservar la fertilidad o embarazadas en las que convenga reducir la dosis sobre el feto.
Un edificio de cuatro plantas
La Unidad de Protonterapia contará con un edificio de 8.287 metros cuadrados, distribuidos en cuatro niveles. Albergará una sala de tratamiento con espacio reservado para un segundo acelerador en el futuro, además de áreas de planificación y diagnóstico, consultas médicas, zonas de preparación de pacientes, espacios asistenciales y dependencias técnicas.
Durante la visita, los responsables de Osakidetza han recorrido las zonas ya preparadas para recibir el acelerador, la planta superior donde se instalarán los equipos de producción de frío y las climatizadoras, así como el búnker situado en el sótano que albergará el acelerador de protones. También han visitado las salas destinadas a la resonancia magnética y al escáner.
La nueva unidad se integrará en la actividad asistencial del Hospital Universitario Donostia y trabajará de forma coordinada con los servicios de Oncología Radioterápica, Radiofísica y Protección Radiológica, además del resto de organizaciones de servicios de Osakidetza. El proyecto prevé también su participación en las redes estatales de protonterapia para impulsar la investigación, la innovación y la formación de profesionales.
La adquisición del acelerador forma parte del programa financiado por la Fundación Amancio Ortega, que ha destinado 280 millones de euros a la compra de diez equipos de protonterapia para otras tantas comunidades autónomas. El Departamento de Salud y Osakidetza asumen la construcción de la infraestructura necesaria para su instalación.




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