Los delitos registrados durante la Aste Nagusia de Donostia han descendido un 45% respecto al año pasado, lo que deja el mejor dato desde la pandemia. Además, «no ha habido que lamentar ningún incidente importante durante las fiestas», según el balance presentado este domingo al mediodía por el alcalde, Jon Insausti, quien ha destacado «la normalidad y el buen ambiente» de la Semana Grande, finalizada ayer.
El dispositivo de seguridad contó con 100 agentes municipales más, además de la coordinación con la Ertzaintza y unidades móviles avanzadas en las playas y el Boulevard. Insausti ha puesto el acento en la importancia del «refuerzo en el dispositivo de seguridad» durante las fiestas.
El balance deja también un récord histórico de utilización de Dbus durante la Semana Grande. Hasta el sábado se habían contabilizado 865.258 viajes, 10.979 más que el año anterior. Los datos son todavía provisionales.
En cuanto a la limpieza, el Ayuntamiento destaca que ha disminuido la cantidad de residuos recogidos durante la Aste Nagusia, un dato que atribuye a «una mayor concienciación en el uso de papeleras y contenedores durante las fiestas». Un total de 162 profesionales han formado parte del dispositivo, reforzado especialmente en la Parte Vieja, el Centro, el entorno del Kursaal y Sagüés, Alderdi Eder y el Muelle, además de mantenerse el servicio habitual en el resto de la ciudad.
Insausti ha destacado asimismo «la labor realizada cada madrugada en las playas» para que los arenales estuvieran «limpios y preparados a primera hora de la mañana para el disfrute de donostiarras y visitantes». El balance concluye con el agradecimiento a Donostia Festak, técnicos y organizadores de los actos programados y a las y los donostiarras por «el buen ambiente».



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