“Cualquier paciente que haya acudido en los últimos meses ha sido consciente de los largos tiempos de espera, situación que deshumaniza la atención que merece el paciente en momentos de sufrimiento y vulnerabilidad”. Así describen los médicos del Servicio de Urgencias de la OSI Bidasoa la situación que, según denuncian, atraviesa el servicio ante la “pasividad y falta de previsión” de la Dirección y de Osakidetza.
En un escrito remitido para su difusión pública, los facultativos aseguran que su preocupación afecta directamente a la calidad de la atención sanitaria que se presta a la población de la comarca del Bidasoa. Según explican, el servicio está dimensionado para funcionar con cinco médicos adjuntos de día y dos de noche, con una plantilla de 20 trabajadores, pero la situación actual está marcada por cuatro bajas prolongadas sin sustituir y tres reducciones por cuidado de menores.
Esta falta de profesionales provoca, según el escrito, que muchos días el servicio funcione con solo tres adjuntos durante el día, algunos de ellos noveles o personal externo que realiza turnos de apoyo, y apenas dos por la noche. Los médicos denuncian además que se recurre a cambios de turno obligatorios, con frecuencia comunicados con muy poca antelación, lo que dificulta el cumplimiento efectivo de los descansos necesarios y legalmente establecidos.
Los firmantes recuerdan que en los últimos tres años ya venían cubriendo con turnos extra algunas reducciones de jornada y ausencias sobrevenidas. A ello suman la marcha de tres profesionales, que atribuyen a las condiciones de trabajo y al cierre de las Urgencias de Pediatría, una situación que, según afirman, ha añadido estrés al conjunto del equipo.
El escrito habla de un equipo “absolutamente agotado y desmotivado” y advierte de que esta situación compromete la sostenibilidad del servicio y repercute negativamente en la calidad y seguridad de la atención. Los médicos subrayan que su labor asistencial se desarrolla en turnos prolongados de hasta 24 horas, en los que deben mantener un nivel de alerta suficiente para atender a pacientes graves, en ocasiones críticos, y a personas pluripatológicas de alta complejidad.
“Conscientes de no ser las únicas víctimas de un sistema que hace aguas”, los facultativos expresan su preocupación por la inacción de la Dirección y trasladan su mensaje tanto a otros servicios como a la ciudadanía de la comarca. Reclaman una organización de los servicios sanitarios de Osakidetza “adecuadamente dimensionada” conforme a las necesidades reales de la población y no, según denuncian, “un continuo recorte de servicios y prestaciones”.





Deja un comentario