El Pleno donostiarra ha aprobado definitivamente esta mañana el Plan Especial que ordena la construcción de dos torres en Riberas de Loiola para albergar 83 alojamientos dotacionales, un proyecto que ha salido adelante con los votos a favor del Gobierno municipal y Elkarrekin Donostia, y los contrarios de EH Bildu y PP.
La iniciativa desbloquea este proyecto muy respondido por los vecinos, que en su día fue reducido, y cuyas obras comenzarán finalmente en los próximos meses.
Apoyos y votos en contra
Elkarrekin Donostia ha votado a favor del plan. Su portavoz, Víctor Lasa, ha reconocido que “no es un proyecto ideal” y ha recordado que Riberas de Loiola es “una zona con mucha población y con vecinos que se quejan de la falta de equipamientos”. Aun así ha defendido la necesidad de construir viviendas dotacionales y ha señalado que, “si se adoptan medidas para mitigar el ruido y se mejoran los equipamientos, puede ser bueno para la ciudad”.
Por el contrario el PP ha votado en contra. Su portavoz, Borja Corominas, ha reiterado la oposición de su grupo “desde el inicio”, al considerar que el emplazamiento no cumple “los requisitos mínimos de insonoridad y salubridad”. “Abrir la ventana y encontrarte la autopista a cinco metros no es el mejor lugar para nuestros jóvenes ni para las personas mayores”, ha afirmado, defendiendo que existen otras ubicaciones más adecuadas para estos 80 apartamentos.
EH Bildu también ha rechazado el plan y tambien ha abogado por otros emplazamientos. Su representante, Ricardo Burutaran, ha argumentado que hay alternativas viables y desbloqueables en otros puntos de la ciudad como AEMET, Ortzadar o Agustinos, sin necesidad de recurrir a una parcela que consideran inadecuada desde el punto de vista urbanístico y social.
Durante el Pleno Burutaran ha recordado también que más de 1.200 vecinos empadronados en la ciudad firmaron en contra del proyecto, al considerar que no responde al interés general del barrio y que agrava el déficit de equipamientos comunitarios en la zona.
Rechazo vecinal y advertencias jurídicas
El debate ha estado marcado por la presencia de parte del vecindario, muy crítico con el proyecto. Representantes ciudadanos han solicitado expresamente al Pleno no aprobar el plan o, en su defecto, suspender el punto del orden del día, alegando “incompatibilidad jurídica, técnica y urbanística”.
Los vecinos sostienen que los alojamientos dotacionales constituyen, a efectos técnicos, un uso residencial y que la ubicación resulta “inhabitable” por las afecciones acústicas, hidráulicas y morfológicas del entorno.
También han advertido de la superación de los límites de ruido establecidos en la normativa estatal y en los mapas estratégicos de ruido aprobados en 2023, así como de la posible vulneración del Plan Territorial Parcial Donostialdea–Bajo Bidasoa, que en el corredor del Urumea prioriza la preservación del paisaje, las franjas verdes y la protección del entorno fluvial.



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