¡Ajá! Te vas a mudar, pero entre organizar tus cosas en cajas, maletas y todo lo demás, olvidaste cómo y en qué vas a transportar todo ese lío a tu nueva casa. Miras los colchones, la lavadora y esas cajas enormes que no caben ni en el maletero del coche, se te hace un nudo en el estómago. Ya has pedido ayuda a tu primo y al vecino del 5 que tiene un utilitario pequeño, pero ni las puertas traseras se cierran.
Es allí cuando te das cuenta de que, sin una furgoneta, el traslado será una pesadilla innecesaria, digna de una película de terror. Y en Bilbao, con sus calles retorcidas del Casco Viejo y sus zonas de carga reguladas, el problema se multiplica. Espera, hay una solución práctica, económica y rapidita: alquilar furgoneta en Bilbao por días.
Y no es un rollo de empresas, es algo que cualquier particular o pequeño negocio puede hacer en un plis de plas. Lee este artículo para que los ojos te brillen de emoción por haber dado con lo que necesitas y así te mudes o traslades objetos, con tranquilidad.
Bella Bilbao, pero complicada para mover bultos
Vivir en Bilbao tiene sus cosas bonitas, como los paseos por la ría, solo o acompañado, el ambiente del Ensanche, los pinchos de la Plaza Nueva que te provocan en cualquier momento. Pero cuando tienes que mover una mesa de 200 kilos o trasladar la mercancía de tu tienda, uff, la cosa cambia. El Casco Viejo es un laberinto de calles estrechas con aceras diminutas y, en muchos casos, acceso restringido para vehículos grandes.
¿Qué se puede decir que ya no sepas? Seguramente ya lo ves todos los días. Las zonas de carga y descarga están limitadas a horarios muy estrictos, normalmente de 8 a 20 h entre semana, y los conductores novatos pasan las de Caín para encontrar un hueco donde parar sin que les pongan una multa de 200 euros ¡Ay! Un lío.
¡Mudanzas y mudanzas y más mudanzas!
Esta gente se mueve muchísimo, ya sea por trabajo, por cambiar de barrio o porque les ha tocado el piso de protección oficial en Miribilla. Las mudanzas en Bilbao son tan frecuentes que pasan desapercibidas. Pero una mudanza es meter cajas en un coche, electrodomésticos, muebles grandes, bicicletas, trastos del garaje… Cosas que requieren un vehículo de cierto tamaño.
Y si no se trata de mudarte, sino de pintar el salón, cambiar el suelo del baño, tirar una pared. O comprar muebles nuevos en IKEA o en una tienda de segunda mano. En todos esos casos, la pregunta es la misma: ¿cómo me llevo esto a casa sin desmontarlo pieza a pieza? Y la respuesta es: con una furgoneta.
Repartir de manera efectiva y sin ataduras
Imagina que tienes una florería en la Calle Ledesma, sabes que la mayoría de los días, con una moto o un coche pequeño te apañas. Pero llega San Valentín o el Día de la Madre y necesitas repartir ramos enormes a 20 clientes en distintos puntos de Bizkaia. Comprar una furgoneta no tendría sentido. Alquilar una por tres días, sí.
¡Ah! Pero si tienes una tienda de muebles online que empieza a despegar; no tienes para contratar a un transportista fijo, pero cada semana necesitas hacer una ruta de entregas por Getxo, Portugalete y Santurce. Alquilar furgoneta en Bilbao por días te permite ajustar el gasto a la demanda real. Pagas solo cuando facturas.
Consejillos para que no pierdas más el tiempo
Vale, tienes claro que vas a alquilar furgoneta en Bilbao ¡Perfecto! Pero no te lances así, sin leer estos trucos que te ahorrarán algún que otro disgusto. Es mejor si te lo apuntas:
- Elige la talla adecuada: una furgoneta pequeña (como una Ford Transit Connect) cabe mejor en los parkings estrechos y es más fácil de maniobrar por el Casco Viejo. Si tu carga es voluminosa pero no pesada (colchones, somieres, cajas de ropa), te sirve. Para trasladar una nevera o un lavavajillas, necesitas un vehículo más grande, tipo un furgón grande.
- Ojo con las zonas de carga y descarga: no aparques en carga y descarga fuera del horario permitido (generalmente de 9 a 14 y de 16 a 20 h). Tampoco en zona azul sin sacar ticket. En Bilbao la grúa va rapidita. Zas, multa asegurada. Las furgonetas de alquiler no tienen privilegios especiales.
- Protege la carga: una mudanza es una montaña rusa de frenazos. Lleva mantas, precintos y flejes para que los bultos no se desplacen y dañen el interior del vehículo. Si devuelves la furgoneta con abolladuras, te costará un dinero.
- Llena el depósito: la mayoría de los alquileres te entregan el vehículo con el depósito lleno y esperan que lo devuelvas igual. ¡Hazlo! El precio del combustible en las estaciones de servicio es más barato que lo que te cobran ellos por repostar.
El alquiler puntual es la solución más cómoda
Para la mayoría de los bilbaínos, tener una furgoneta propia es una ruina, porque pagas seguro, garaje, impuesto de circulación y mantenimiento para usarla cuatro veces al año. No sale a cuenta. Además, ¡las nuevas son carísimas!
La tendencia es hacia el consumo por uso, y el alquiler de vehículos industriales es un claro ejemplo. Para una mudanza puntual, para un traslado al Casco Viejo o para el reparto de tu pequeño negocio, lo más cómodo es alquilar furgoneta en Bilbao y recogerla en la propia ciudad, evitando desplazamientos innecesarios antes de la mudanza o el reparto.
Hoy en día, con empresas de alquiler asentadas en Bilbao, el proceso es rapidísimo. Con el carné de conducir, una tarjeta de crédito y 20 minutos, sales rodando. Y lo devuelves cuando terminas, sin más compromisos.
¿Qué decides?
Si sigues estresado a pesar de esta estupenda solución, es porque quieres, porque no es una inversión imposible. Alquilar una furgoneta es fácil, económico y te saca de más de un apuro, porque da igual si te vas a mudar al lado del Sagrado Corazón o si tienes que llevar unas sillas a una exposición en el Azkuna Zentroa.
Mira, antes de liarte a pedir favores, calcula cuánto te costaría alquilarla por un día, ya verás que la sorpresa es que sale más a cuenta de lo que piensas, y sin tener que dar las gracias a nadie ni pagar un café de por medio. Así que ya sabes, la próxima vez que necesites mover bultos por Bilbao, este debe ser tu plan.




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