La Asociación Vecinal de Riberas de Loiola ha mostrado su rechazo a la construcción de nuevos Alojamientos Dotacionales en Alquiler (ADAs) en la ciudad y ha pedido “no más cuentos de ADAs con las viviendas”.
En un comunicado, el colectivo cuestiona la naturaleza de este tipo de alojamientos y afirma que “un ADA no es una vivienda”, sino una “solución habitacional temporal” que, a su juicio, permite levantar edificios en parcelas donde no se podrían construir hogares convencionales.
“Si vives en Donosti y nunca has visto un ADA, es porque a veces cuesta distinguirlos”, señalan, al tiempo que critican que este modelo permita “ignorar parcialmente normativas de metros cuadrados, ruidos o distancias mínimas a carreteras que cualquier vivienda digna debería cumplir”.
Los vecinos reconocen que este sistema ha funcionado en la ciudad “durante los últimos 20 años bajo gestión municipal”, pero censuran la intención del Gobierno Vasco de “sembrar la periferia de Donosti con cientos de ADAs”, asignados mediante baremación.
El comunicado cuestiona especialmente que estos alojamientos vayan a facilitar la emancipación de jóvenes de clase media. “Nos cuentan un relato de final feliz sobre jóvenes donostiarras que accederán a estos alojamientos”, indican, pero advierten de que en el sistema de puntos “solo se asignan cinco puntos más a los donostiarras frente a cualquier persona empadronada en Euskadi”.
También rechazan «el cuento» de la emancipación de las personas jóvenes de ‘clase media’ cuando, señalan, “el sistema de baremación favorece a perfiles con menores ingresos duplicando la puntuación que recibiría alguien cuyo salario se situara cerca del salario mínimo”.
Asimismo, la asociación critica la concentración de este tipo de alojamientos en grandes promociones. “El baremo actual es una fórmula infalible para crear guetos”, sostienen, al tiempo que rechazan las acusaciones de falta de solidaridad hacia los barrios.
Por todo lo dicho la asociación reclama a las instituciones “decir la verdad” o introducir cambios profundos en el modelo, y concluye: “Por favor, no nos contéis más cuentos de ADAs”. Más información, aquí.



Deja un comentario