Quince colectivos de Altza han solicitado la paralización del derribo del antiguo Instituto de la Construcción hasta que exista un proyecto definido para el edificio y sus futuros usos. Las asociaciones consideran que demoler el inmueble sin conocer qué se hará después con el solar sería un error y reclaman que el debate se abra a la participación ciudadana.
El manifiesto, promovido por Altza XXI Herri Ekimena y respaldado por otras catorce asociaciones del barrio, llega después de que el Ayuntamiento anunciara la firma de la licencia de derribo del edificio, propiedad de Kutxa Fundazioa, dentro de la estrategia municipal de regeneración urbana del este de la ciudad.
Los colectivos cuestionan uno de los argumentos expuestos por el Gobierno municipal para justificar la demolición. «Resulta insostenible que el sistema para que no se ocupe un edificio sea su derribo», afirman. «¿Podemos en esta sociedad permitirnos derribar y destruir edificios en buenas condiciones estructurales sin conocer la alternativa?», se preguntan.
El escrito recuerda que el inmueble cuenta con unos 14.000 metros cuadrados construidos y que durante décadas acogió distintos usos educativos, desde la antigua Escuela Profesional de la Mujer hasta el Instituto de la Construcción. Por ello, las asociaciones consideran que antes de autorizar el derribo debería decidirse qué destino tendrá el edificio. «¿No se debiera, cuando menos, saber qué uso se le quiere dar antes de aceptar el derribo?», plantean.
Como alternativa, los firmantes proponen rehabilitar el inmueble para compatibilizar tres usos: formación profesional, apartamentos dotacionales destinados a jóvenes de Altza y un vivero de primeras actividades para personas autónomas. A su juicio, una eventual recalificación hacia vivienda residencial privada supondría «una nueva vuelta de tuerca en la degradación de Altza».
El manifiesto también rechaza que la demolición pueda justificarse por los problemas de convivencia derivados de la ocupación del edificio. «Los problemas de convivencia son el resultado de la dejadez de la propiedad y del abandono por parte del Ayuntamiento», sostienen las asociaciones.
En su conclusión, los colectivos piden al alcalde que reconsidere la actuación y plantee el futuro del edificio «desde las necesidades sociales y una política urbanística equilibrada». De lo contrario, añaden, «habrá que pensar en que quien dirige la política de la ciudad es más sensible con los problemas y anhelos de la propiedad y de los promotores inmobiliarios que con la ordenación de la ciudad y las necesidades de la población».
El documento está firmado por Altza XXI Herri Ekimena junto a Herripe, Gure Bidea Elkartea, Altzania Elkartea, Plazandreok, Osteguna Auzo Elkartea, Bizarrain, Oleta Auzo Elkartea, Buenavista Auzo Elkartea, Intxaurrondo Berri E.E., Showtime Dantza Elkartea, Lodabe Auzo Elkartea, Ostadar Emakumeen Elkartea, Elkartasuna, Altzako Auzo Elkartea y Altza Historia Mintegia.



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