El Departamento vasco de Seguridad ha considerado «inaceptable» el acoso que según denuncia en una nota ha sufrido un árbitro en un partido del torneo de fútbol base Donosti Cup disputado este viernes en Donostia por su condición de agente de la Ertzaintza.
Los hechos ocurrieron el viernes por la tarde en un encuentro disputado en el campo donostiarra de Zubieta, donde el colegiado salió escoltado.
El árbitro iba a dar por terminado el partido antes de tiempo, tras consultarlo con el delegado de campo, al considerar que el juego de ambos equipos era demasiado violento, según ha explicado Seguridad en un comunicado.
Minutos antes de finalizar el tiempo reglamentario, el colegiado mostró una tarjeta roja a uno de los futbolistas de un equipo gipuzkoano que disputaba el partido, acción que siempre según las mismas fuentes oficiales provocó que tanto los jugadores titulares como los que estaban en el banquillo le rodeasen y comenzaran a increparle.
La víctima, al verse rodeada, levantó su brazo pidiendo que guardasen una distancia mínima, lo que ha hecho que parte del público invadiese el campo uniéndose al acoso de los jugadores.
El personal de seguridad protegió a la víctima para llevarle hasta el vestuario, donde pudo resguardarse.
Una vez en zona segura, la victima sufrió insultos como «arbitro zipayo», «zipayo hijo de puta», «puto zipayo» o «txakurrak», así como cánticos contra la Ertzaintza, ha precisado la fuente.
Distintos recursos de la Ertzaintza se desplazaron al lugar, que fue desalojado, y ayudaron a la víctima a abandonar la zona.
El Departamento de Seguridad ha condenado «enérgicamente lo sucedido en Donostia» y ha mostrado su solidaridad al agente.
Seguridad ha pedido además a la «sociedad vasca que no tolere este tipo de conductas que recuerdan tiempos pasados», al tiempo que ha trasladado su solidaridad a todos los agentes de la Ertzaintza que trabajan por «una sociedad más justa».





Deja un comentario