San Sebastián, 24 mar (EFE).- Un profesor de un instituto de Irun se enfrenta a una petición de penas que suman 22 años de cárcel por parte de la Fiscalía de Gipuzkoa que, entre otros delitos, le acusa de comportamientos inadecuados de índole sexual en una red social con tres menores, dos de ellas de 15 años y la tercera de 13, si bien esta última no era alumna suya.
El Ministerio Público también imputa a este docente, que estaba al cargo del aula de diversificación curricular, dos delitos de acercamiento sexual a través de internet, un delito de exhibicionismo y un delito de amenazas condicionales atenuadas.
Los hechos habrían ocurrido en el curso 2023-24, durante el que, según la versión de la Fiscalía, el profesor habría «buscando la compañía y cercanía» de las tres víctimas, para lo que habría abierto una cuenta bajo un pseudónimo en una red social a través de la que se habría comunicado con ellas.
Red social
En la primera jornada de este juicio, que tiene lugar en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa, este martes han declarado dos profesoras, un educador y la directora del centro, así como un inspector de Educación, quienes han relatado cómo fueron varios alumnos quienes dieron a conocer el caso, tras revelar a las dos docentes en diciembre de 2023 que el acusado había contactado con las víctimas a través de una red social.
Según han detallado estos profesionales, el inculpado, que ya había sido expedientado en 2018 en otro centro educativo por «conducta inadecuada» con los alumnos, mantuvo «conversaciones subidas de tono» con las víctimas en esta red social.
La directora del centro ha desvelado que, tras conocerse estos hechos en el instituto, desde el correo profesional del acusado se envió un mensaje a algunos alumnos en el que se les instaba a no difundir información alguna sobre lo que estaba sucediendo porque se había consultado con un abogado y podría tener posibles repercusiones legales.
En la vista también ha testificado un ertzaina que participó en la investigación de lo sucedido, quien ha confirmado que el inculpado habría abierto un perfil falso en la citada red social y que éste explicó a las víctimas que lo hacía porque en el verdadero tenía muchos seguidores y prefería disponer de otro para tratar con poca gente.
Este policía ha confirmado también la existencia de conversaciones de ese tipo con las perjudicadas, a las que les indicaba además que tenían que borrar los mensajes, les advertía de que no debían contar nada a nadie y les preguntaba si sus padres les revisaban el móvil.
Declaraciones a puerta cerrada
En la sesión del juicio celebrada este martes, una víctima y dos testigos han declarado a puerta cerrada, en dos de los casos a través de declaraciones preconstituidas en la fase de instrucción por tratarse de menores. Está previsto que mañana miércoles lo hagan las otras dos damnificadas y el acusado, quien ha pedido testificar en último lugar.
No obstante, momentos antes del inicio del juicio, este hombre ha negado todos los hechos en declaraciones a los periodistas en el exterior de la Audiencia de Gipuzkoa, donde ha coincidido con un grupo de chicas jóvenes que se han concentrado en apoyo a las víctimas tras una pancarta en la que figuraba la frase en euskera: ‘Nosotras os creemos. Estamos con vosotras. Agresores al fuego’.



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