San Sebastián, 5 may (EFE).- El juicio por la muerte de Lukas Aguirre, el joven que falleció tras ser apuñalado en Donostia la mañana del día de Navidad de 2022, arrancará el próximo viernes en la Audiencia de Gipuzkoa con una petición de 22 años de cárcel por parte de la Fiscalía para los dos jóvenes acusados de este crimen.
Uno de ellos será juzgado como autor de un delito de asesinato y el segundo como cooperador necesario, mientras que la mujer que les acompañaba cuando sucedieron los hechos está imputada como encubridora y se enfrenta a una solicitud de tres años de prisión por parte del Ministerio Público.
La Fiscalía demanda asimismo que los dos acusados principales indemnicen conjunta y solidariamente a los padres y a los dos hermanos de Lukas Aguirre con distintas cantidades que en conjunto suman 280.000 euros.
Tribunal del jurado
Un tribunal del jurado será el encargado de enjuiciar el caso, en el que la familia del fallecido está personada como acusación particular (la madre y sus dos hermanos por una parte y el padre por otra) que, a través de sus respectivos abogados, reclaman 25 años de prisión para cada uno de los dos hombres y dos años para la mujer.
Está previsto que este viernes comience el juicio en la Sección Primera de la Audiencia Provincial con la elección de los once miembros del jurado (nueve titulares y dos suplentes), si bien las declaraciones no arrancarán hasta el lunes, han informado a EFE fuentes del caso.
Estas fuentes han desvelado además que no se espera que los tres acusados presten testimonio hasta la parte final de la vista oral, programada para tres semanas a lo largo de las cuales pasarán por la sala decenas de comparecientes, entre testigos, agentes de la Ertzaintza, peritos y forenses.
Previsiblemente, los miembros del jurado recibirán el cuestionario con el objeto del veredicto el 1 de junio, lunes, tras lo que se retirarán para iniciar sus deliberaciones.
Según recoge el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, al que ha tenido acceso EFE, los hechos sucedieron la madrugada del día de Navidad de 2022, cuando la víctima se encontraba en compañía de unos amigos en una céntrica discoteca de San Sebastián en la que también se hallaban los tres acusados.
Después del cierre de la sala de fiestas, sobre las 6.00 horas, los dos grupos coincidieron en la salida, donde se produjo un «encontronazo» entre ambos, tras el que el segundo acusado presuntamente introdujo una navaja en el bolsillo del pantalón del supuesto autor material del crimen.
Transcurridos unos instantes en los que los implicados «intentaron rebajar la tensión generada» y «reconciliarse», todos ellos se dirigieron hacia el otro lado de la Plaza Okendo en la que se encontraban.
Sin embargo, en este punto «retornó el clima de hostilidad, produciéndose un nuevo enfrentamiento» en el que llegó a producirse una agresión entre «varios» amigos de Lukas Aguirre y el segundo acusado, detalla el texto del Ministerio Público.
En ese instante, de forma «totalmente imprevisible, fulgurante y repentina», el supuesto autor material del crimen presuntamente clavó la navaja a Aguirre en el costado izquierdo y en el cuello, «suprimiendo toda posibilidad de reacción o defensa» por parte de la víctima.
«En todo momento actuó con la intención de acabar con la vida del perjudicado, de forma totalmente gratuita y sin que previamente se hubiera producido un desencuentro entre ambos», señala el documento.
La Fiscalía opina además que cuando el segundo acusado entregó la navaja al presunto autor material lo hizo «siendo plenamente conocedor» de sus intenciones y «asumiendo el peligro que su uso podía implicar para la vida y la integridad de las personas».
Shock hipovolémico
A consecuencia del ataque, la víctima sufrió distintas lesiones que afectaron a sus «estructuras cardiovasculares y pulmonares» con una «hemorragia incoercible» que le causó la muerte desangrado por un shock hipovolémico.
Tras el apuñalamiento, el presunto autor material y la mujer encausada se dirigieron a un lateral de la plaza Okendo, donde esperaron al otro acusado para huir luego del lugar.
La Fiscalía considera que la mujer «obró en todo momento impulsada por la intención de frustrar la futura investigación» de los hechos de los que ella era «consciente» y con la finalidad de que los dos varones «eludiesen sus responsabilidades penales» para lo que «colaboró con ellos».
De esta manera, presuntamente «ocultó» el hecho de que los dos hombres «habrían intercambiado sus zapatillas con la intención de dificultar la investigación» y también que «se habrían desecho de la navaja» tirándola a un contenedor. Más información sobre el caso, aquí.



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