San Sebastián, 30 jun (EFE).- El conductor acusado de atropellar en un paso de peatones a una enfermera que se dirigía a su trabajo en un centro médico de San Sebastián ha admitido este martes que conducía mirando el móvil y distraído con la radio cuando arrolló a la mujer, tras lo que se marchó del lugar sin frenar para atender a la víctima.
El procesado, quien se enfrenta a una petición de tres años y ocho meses de cárcel por parte de la Fiscalía y de seis años por parte de la acusación particular que ejerce la víctima, se ha mostrado arrepentido de su conducta y ha pedido perdón a la perjudicada y a sus familiares durante el juicio por estos hechos celebrado este martes en la capital guipuzcoana.
Durante su declaración, este hombre, que ha abonado ya la mayor parte de los más de 24.000 euros que las acusaciones piden como compensación para la víctima, ha explicado que cuando ocurrieron los hechos, sobre las 14.40 horas del 9 de septiembre de 2022, se dirigía a su trabajo en una residencia de ancianos en la zona de Miramón.
Siguió recto
En ese contexto, llegó a una rotonda detrás de un autobús, pero sin estar «concentrado en lo que tenía que hacer» y, cuando el bus continuó girando en la rotonda, él siguió recto.
«Sentí un choque, un golpe o algo y no paré, en vez de frenar, mi cuerpo, mi pie y me corazón aceleraron y seguí mi rumbo«, ha dicho.
«No paré, no frené, no miré por el espejo. Sé que cometí un error, yo también soy auxiliar y sé que hay que hacer el ‘PAS’ (protocolo básico de actuación en accidentes), cosa que no lo hice, lo siento mucho. Seguí mi camino», ha descrito.
Unos cien metros más adelante, llegó cerca de su puesto de trabajo donde aparcó y revisó el exterior de su coche, en cuyo parabrisas encontró el móvil de la víctima, lo que, según ha comentado, le hizo darse cuenta de que había arrollado a una persona.
«Por los nervios, el shock o no sé cómo llamarlo, en vez de revisar el móvil o ver si había alguna tarjeta o algo, lo que hice fue desprenderme de él y lanzarlo sobre una verja para el otro lado y entré en el trabajo, muy nervioso y preocupado por no saber a quién había pillado«, ha descrito este hombre, que fue detenido días más tarde por la Policía Municipal gracias a las cámaras de seguridad de su propio lugar de trabajo, en las que quedó registrada esta parte del incidente.
Cruzaba un paso de peatones
Por su parte, la víctima ha aclarado que ella cruzaba correctamente por el paso de peatones tras comprobar que no se aproximaba ningún coche. «Di un par de pasos y no recuerdo nada más», ha señalado, esta joven, quien despertó ya en la UCI del hospital y que ha asegurado que el paso de cebra tiene buena visibilidad, el día era claro y no había mucho tráfico en la zona.
La perjudicada, quien ha descrito también las heridas y secuelas que sufrió, ha matizado que hasta este momento el acusado nunca ha contactado con ella para pedirle perdón, al tiempo que le ha afeado que le atropellara «como a un gato» y se marchara del lugar.
En la vista han declarado también otros testigos, como dos agentes de la guardia municipal, que han explicado que la chica fue desplazada 10,2 metros del lugar del atropello, y un taxista que descubrió el cuerpo de la víctima y que vio a un coche marcharse del lugar, quienes han coincidido además en la buena visibilidad que existe en el lugar.
En la parte final del juicio, la Fiscalía y la acusación particular, que ejerce la letrada Mari Paz Sa Casado, han mantenido sus respectivas peticiones de condena, mientras que el defensor, Jesús González de la Huebra, ha pedido que se aplique a su cliente las atenuantes de reparación del daño causado y de dilaciones indebidas. El juicio ha quedado visto para sentencia.




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