El Ayuntamiento de San Sebastián se ha comprometido ante el vecindario de Martutene a impulsar una transformación del barrio mediante un nuevo Plan Especial que plantea ganar centralidad, mejorar la seguridad y reordenar el tráfico, priorizando los desplazamientos peatonales y la convivencia en el espacio público. La propuesta, según ha explicado el Gobierno municipal, fue presentada ayer a los vecinos y prevé su aprobación inicial en abril y la definitiva en septiembre u octubre.
El Ayuntamiento ha señalado que la intervención se apoya en los futuros desarrollos urbanísticos previstos en los extremos del núcleo central del barrio —en las zonas del Trinkete y la gasolinera— y que el objetivo es situar a las personas en el centro del diseño urbano, incorporando al planeamiento las aportaciones recogidas durante el proceso de participación ciudadana.
Entre las principales actuaciones que el Consistorio plantea se encuentra la peatonalización del Paseo Martutene frente a Arantzazuko Ama ikastola, así como su integración con la plaza Marie Curie, cuya ampliación supera los 1.300 metros cuadrados. Además, el Plan Especial propone la creación de una nueva plaza de más de 2.000 metros cuadrados, concebida como espacio de encuentro y convivencia.
En materia de seguridad, el Ayuntamiento plantea eliminar la actual chicane, una actuación que, según ha explicado, permitiría suprimir un punto conflictivo para vehículos y peatones y ganar un espacio peatonal más amplio y seguro. La propuesta municipal incluye asimismo una reordenación del tráfico, concentrando la circulación rodada en un eje principal por Tranbia kalea, que conectaría con la rotonda de la colonia del Pilar.
Este eje, de acuerdo con el planteamiento municipal, sería de tráfico calmado, con un límite de velocidad de 30 km/h, pasos de peatones elevados y paradas de Dbus destinadas a reducir la velocidad. El Paseo Martutene quedaría reservado principalmente al tráfico interno en régimen de coexistencia.
El Plan Especial también prevé, según ha detallado el Ayuntamiento, la creación de nuevas zonas verdes, espacios de juego, calles peatonales, bidegorri, así como locales comerciales y equipamientos, con el objetivo de dotar al barrio de estándares similares a los de los nuevos desarrollos urbanos de la ciudad. El nuevo edificio residencial planteado cumpliría, además, con los requisitos de soleamiento y habitabilidad establecidos por la normativa vigente.
Desde el Consistorio han subrayado que el documento presentado es fruto del trabajo conjunto con el vecindario y han reiterado su compromiso con la participación ciudadana como herramienta para definir las actuaciones futuras en los barrios.
Al encuentro de ayer con el vecindario acudieron Olatz Yarza, concejala de Movilidad y Transporte Sostenible, Nekane Arzallus, concejala de Planificación Urbanística y Vivienda, e Idoia Gracia, concejala de Barrios y Participación Ciudadana.



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