El Complejo Medioambiental de Gipuzkoa ha puesto en marcha una nueva instalación que permitirá transformar el biogás generado a partir de los residuos orgánicos recogidos selectivamente en biometano, un gas renovable con la misma calidad que el gas natural convencional que podrá inyectarse directamente en la red de suministro. Según el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK), se trata de una infraestructura pionera en Euskadi y en la cornisa cantábrica.
La nueva planta podrá suministrar a la red el equivalente al consumo medio de gas de 9.000 hogares y supone, según GHK, un nuevo paso en el modelo de economía circular del territorio, ya que la materia orgánica recogida selectivamente no solo se transformará en compost y electricidad, sino también en gas renovable.
En la inauguración, el diputado de Sostenibilidad y presidente de GHK, José Ignacio Asensio, ha señalado que este proyecto «demuestra que separar correctamente los residuos tiene un resultado tangible» y ha añadido que, gracias al compromiso de la ciudadanía y a las infraestructuras desarrolladas durante la última década, «hoy somos capaces de convertir los residuos orgánicos en un gas renovable que vuelve a nuestros hogares a través de la red».
La instalación tiene capacidad para tratar 600 Nm³ por hora de biogás y generar aproximadamente 344 Nm³ por hora de biometano. Además, incorpora una planta fotovoltaica para autoconsumo de 684 kWp, destinada a mejorar la eficiencia energética del complejo y reducir su huella de carbono.



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