Durante décadas, el dibujo ha quedado muchas veces eclipsado por la pintura o la escultura, considerado un paso previo dentro del proceso creativo. La nueva exposición temporal de San Telmo Museoa propone precisamente mirar de otra manera y descubrir cómo el dibujo fue también una herramienta fundamental para construir la modernidad artística.
Desde este sábado y hasta el 27 de septiembre, el museo donostiarra acoge Dibujar la modernidad (1864-1968). Dibujos en las colecciones Fundación Mapfre y San Telmo Museoa, una exposición comisariada por Leyre Bozal Chamorro que reúne alrededor de 160 obras procedentes de ambas instituciones.
La muestra es una adaptación de La mano con lápiz, presentada anteriormente en otras sedes, a la que se han incorporado piezas de la colección de San Telmo. El recorrido reúne cerca de un centenar de dibujos de la Fundación Mapfre y más de sesenta obras procedentes del museo donostiarra.
Entre los autores representados figuran nombres fundamentales de la historia del arte como Pablo Picasso, Juan Gris, Maruja Mallo, Mariano Fortuny, Edgar Degas, Auguste Rodin o Egon Schiele, junto a artistas estrechamente vinculados al arte vasco como Ignacio Zuloaga, José María Sert, Joaquín Sorolla, Aurelio Arteta, Nicolás Lekuona, María Paz Jiménez, Mari Puri Herrero o Eduardo Chillida.
La comisaria de la exposición, Leyre Bozal, define el dibujo como “una de las artes más desnudas y silenciosas”, especialmente cercana a los impulsos y estados del inconsciente. También destaca su fragilidad, una característica que ha dificultado históricamente tanto su conservación como su exhibición pública.
La exposición muestra cómo fue cambiando la consideración del dibujo entre mediados del siglo XIX y la década de 1960. En algunos casos siguió siendo una herramienta de trabajo dentro del proceso creativo, mientras que en otros adquirió entidad propia como obra artística capaz de expresar por sí misma las transformaciones culturales y estéticas de su tiempo.
El recorrido arranca con artistas todavía vinculados al academicismo y avanza por las vanguardias, el cubismo y el surrealismo. Entre las piezas expuestas aparecen obras de autores que participaron activamente en estos movimientos o estuvieron en contacto directo con ellos durante las primeras décadas del siglo XX.
Uno de los aspectos más interesantes de la propuesta es el diálogo entre las colecciones de Fundación Mapfre y San Telmo Museoa. La colección de dibujos del museo donostiarra se ha ido formando durante sus 124 años de historia mediante compras, donaciones y depósitos, y cuenta actualmente con 966 obras realizadas por 102 artistas. Para esta exposición se han seleccionado trabajos realizados entre 1868 y la década de 1960.
La selección refuerza además la presencia de mujeres artistas como Maruja Mallo, Remedios Varo, María Paz Jiménez o Mari Puri Herrero, creadoras cuyo reconocimiento no siempre llegó en su época y cuya aportación ha ido ganando visibilidad en las últimas décadas.
Junto a la exposición se ha editado una publicación bilingüe de 32 páginas y el museo organizará visitas guiadas, talleres y actividades para distintos públicos durante los próximos meses.
Más allá de los grandes nombres que reúne, Dibujar la modernidad invita a detenerse en un lenguaje artístico tan discreto como esencial y a descubrir cómo unas líneas sobre papel pueden explicar buena parte de la evolución del arte contemporáneo.




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