El nuevo Centro Penitenciario de Gipuzkoa abrirá oficialmente sus puertas el próximo lunes en Zubieta, poniendo fin a décadas de actividad en la histórica prisión de Martutene y marcando el inicio de una nueva etapa para el sistema penitenciario vasco.
La infraestructura, que ha supuesto una inversión de 45,5 millones de euros, cuenta con capacidad para 400 personas privadas de libertad y una plantilla de 255 profesionales. El acto inaugural estará presidido por el lehendakari, Imanol Pradales, y contará con la presencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha visitado este jueves las instalaciones y ha destacado que el nuevo centro supone «un salto cualitativo» en el modelo penitenciario vasco al incorporar espacios concebidos tanto para la seguridad como para el tratamiento individualizado y la reinserción.
La apertura permitirá además aumentar de forma notable la capacidad penitenciaria disponible en Gipuzkoa respecto a la actual de Martutene, que a finales de mayo albergaba 260 personas internas y otras 130 en régimen de medio abierto.
Una pequeña ciudad tras los muros
Más allá de las cifras, el nuevo complejo impresiona por sus dimensiones. Ocupa una superficie total de 284.255 metros cuadrados, de los que más de 80.000 corresponden al recinto penitenciario propiamente dicho.
El diseño gira en torno a una gran plaza central que conecta los principales edificios y organiza los distintos espacios del complejo, concebido como una pequeña ciudad autosuficiente.
En la zona de acceso se encuentra el edificio de comunicaciones, con 16 locutorios para visitas, cuatro espacios destinados a comunicaciones con judicatura y abogacía, siete salas para encuentros familiares y otras siete para visitas íntimas.
En el interior se distribuyen los talleres productivos, las aulas formativas, la biblioteca, el gimnasio, el auditorio y distintos espacios culturales y deportivos. En el exterior destaca incluso la presencia de un frontón.
La enfermería dispone de consultas médicas, farmacia, atención odontológica y espacios específicos de apoyo, mientras que otros servicios como cocinas, lavandería o mantenimiento estarán vinculados a la Agencia Vasca de Reinserción Social Aukerak.
Más espacio para la reinserción
Según el Gobierno Vasco, el centro ha sido diseñado para facilitar una intervención más individualizada y adaptada a las necesidades de cada persona interna.
Para ello se han habilitado seis módulos residenciales. Cuatro de ellos cuentan con 40 celdas cada uno, mientras que los otros dos están especializados. Uno estará destinado a mujeres y dispone de 24 celdas, además de una planta reservada para madres con bebés. El otro contará con 48 celdas para hombres.
Todos los módulos disponen de patios parcialmente cubiertos, talleres ocupacionales y espacios comunes destinados a la convivencia.
La consejera María Jesús San José ha subrayado que el nuevo centro permitirá además que personas con arraigo en Gipuzkoa y Euskadi que actualmente cumplen condena en centros de otras comunidades autónomas por falta de plazas puedan hacerlo más cerca de su entorno familiar.
El recuerdo a las víctimas del terrorismo
Durante la visita, la consejera tuvo también un recuerdo para el funcionario de prisiones Ángel Jesús Mota, el educador penitenciario José Ramón Domínguez y el psicólogo y formador del Instituto Vasco de Criminología Francisco Javier Gómez Elósegui, asesinados por ETA, así como para Juan José Baeza, herido en un atentado frustrado.





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