Las organizaciones sanitarias integradas (OSI) de Donostialdea y Bidasoa pondrán en marcha a partir de septiembre un proyecto piloto de mediación intercultural dirigido a mejorar la comunicación entre las personas migrantes y los profesionales de Osakidetza.
La iniciativa tendrá una duración inicial de un año y contará con una decena de mediadores formados específicamente para facilitar el entendimiento entre pacientes y personal sanitario. Además de traducir, su labor consistirá en ayudar a superar barreras lingüísticas, culturales y sociales que pueden dificultar la atención sanitaria.
El proyecto está impulsado por el Departamento de Cultura y Cooperación de la Diputación de Gipuzkoa, el Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa y el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, con la colaboración del Colegio de Médicos.
La experiencia surge tras un estudio realizado en 2024 con 115 personas migrantes recién llegadas a Gipuzkoa. Más de la mitad de ellas necesitó apoyo de traducción para comprender adecuadamente la información sanitaria y un 13 % no sabía leer ni escribir. El trabajo también detectó dificultades para mantener el seguimiento médico, así como casos de enfermedades no diagnosticadas, coberturas de vacunación insuficientes y problemas de salud mental.
Los impulsores del proyecto subrayan que la mediación intercultural no sustituirá al personal sanitario ni a los servicios de traducción ya existentes, sino que pretende mejorar la comunicación y favorecer el acceso al sistema sanitario.
Al término del proyecto piloto se evaluarán aspectos como la satisfacción de pacientes y profesionales, el seguimiento de los tratamientos y el acceso a la vacunación para determinar si el modelo resulta eficaz y puede extenderse a otros ámbitos.




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