Donostia ha acogido este miércoles la XXIV Carrera de Cascabeles “Tecnología con Inclusión”, organizada por la ONCE en el paseo de la Zurriola.
Alrededor de medio millar de escolares de centros como Summa Aldapeta, Santo Tomas Lizeoa, Zurriola Ikastola y Aratz Ikastola (Hernani) han participado en esta actividad de sensibilización, poniéndose en la piel de personas ciegas, sordociegas o con baja visión.
Para ello, han recorrido el circuito habitual, alrededor de los cubos del Palacio Kursaal, con los ojos cubiertos por un antifaz y guiados por otra persona, portando el simbólico cascabel.
El alcalde de Donostia, Jon Insausti, también ha completado el recorrido a ciegas, acompañado por la delegada de la ONCE en Euskadi, Usue Vallejo. A la iniciativa se han sumado asimismo representantes municipales, forales y del Gobierno Vasco.
Según Vallejo, “los niños y niñas se han llevado a casa la lección para compartirla con sus aitas y amas. Educación de base donde además de visibilizar la discapacidad también se normaliza”.
Por su parte, Insausti ha reconocido que ha corrido “muy nervioso». «La primera sensación al ponerme el antifaz ha sido de inseguridad, pero le he dado la vuelta porque iba acompañado, lo cual me ha dado un empuje para poder seguir y llegar a meta con una sonrisa”.
Cascabel de Oro para el Bera Bera
Tras la carrera, la ONCE ha entregado el Cascabel de Oro, que en esta edición ha recaído en el Club Bera Bera tras una votación online previa.
Su presidente, Fernando Díaz Mintegui, ha destacado la experiencia de correr sin ver: “Ha sido impresionante, porque si no te fías de quien te guía resulta complicado. Te hace ponerte en la piel de quien no puede ver y experimentas un sentimiento muy fuerte”.



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