El sindicato de vivienda Saretxe se concentró el pasado viernes frente a las oficinas del fondo de inversión inmobiliaria Azora, en Gros, para denunciar el desahucio de una familia del barrio, a pesar de que la deuda de alquiler que originó el procedimiento ya había sido abonada antes del inicio del proceso judicial.
Según explicó el sindicato, la demanda se interpuso por un retraso de dos meses en el pago del alquiler, generado por una tercera persona que no residía en la vivienda. Aunque la familia asumió y saldó la deuda, el procedimiento siguió adelante y el desahucio no fue suspendido. Saretxe denuncia además promesas incumplidas por parte de la inmobiliaria para formalizar un nuevo contrato.
Tras meses de resistencia y acompañamiento sindical, la familia ha logrado recientemente una alternativa habitacional. Desde Saretxe advierten de que no se trata de un caso aislado y denuncian lo que califican como “desahucios silenciosos”, vinculándolos a prácticas de fondos especulativos como Azora.
El sindicato ha reiterado su rechazo a cualquier desahucio y ha animado a las personas afectadas a acudir a la organización para recibir apoyo y asesoramiento. Más información: Tres familias de edificios de Azora, en riesgo de desahucio en Amara y Gros



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