El comité de empresa de Ekobal, empresa que gestiona la planta, ha denunciado graves deficiencias de seguridad durante el incendio registrado el pasado miércoles en el foso de trituración de voluminosos del CMG-1, en la incineradora de Zubieta. Nueve trabajadores que participaron en las labores de extinción fueron trasladados al hospital, un extremo confirmado por GHK, aunque las versiones difieren sobre las circunstancias en las que se produjo la intervención.
El Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK) informó el mismo miércoles de que se había producido un «conato de incendio» que fue «controlado y apagado por medios propios de la planta, bajo la supervisión posterior de los bomberos», sin daños materiales. Según su versión, los nueve trabajadores fueron trasladados al hospital como medida de precaución ante «la posibilidad de haber inhalado humo» y ninguno revestía gravedad.
El comité de Ekobal ofrece ahora un relato mucho más crítico de lo sucedido. Asegura que los operarios fueron enviados a apagar el fuego sin los Equipos de Protección Individual (EPIs) necesarios ni formación específica y denuncia que las mangueras y Bocas de Incendio Equipadas (BIE) más próximas se encontraban «completamente rotas e inutilizables». Según los representantes sindicales, los trabajadores tuvieron que improvisar la extinción utilizando una manguera corriente.
La representación de los trabajadores sostiene además que los nueve afectados sufrieron una «fuerte intoxicación por los humos», frente a la formulación de GHK, que habló de un traslado preventivo por posible inhalación. El comité afirma que enviar a la plantilla a intervenir sin los equipos necesarios «no es un hecho aislado» y denuncia que se trata de una práctica habitual en la planta cuando se produce un fuego.
GHK apunta a los materiales inflamables
Tras el incendio, GHK recordó a las mancomunidades la obligación de evitar la entrada en las instalaciones de materiales inflamables o no permitidos y advirtió de que esta precaución cobra especial importancia durante las festividades, cuando aumenta la presencia entre los residuos de material pirotécnico y otros elementos potencialmente inflamables.
El comité, por su parte, centra sus críticas en las condiciones de seguridad de la planta y exige «una investigación inmediata» y la «depuración de responsabilidades», así como la paralización de cualquier actividad que no cuente con las garantías de seguridad establecidas.
Además, ha convocado una concentración para el próximo lunes ante la incineradora de Zubieta para denunciar lo ocurrido.



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