El portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento donostiarra, Borja Corominas, ha denunciado hoy la situación “crítica” de la vivienda en la ciudad y ha responsabilizado directamente al gobierno municipal, formado por PNV y PSOE, de haber agravado el problema.
“Tenemos un grave problema de vivienda en Donosti que ni el PNV ni el PSOE han sabido atajar. Más bien todo lo contrario: han contribuido a empeorar la situación con decisiones torpes, burocracia innecesaria y leyes ideológicas”, ha afirmado.
Corominas ha realizado estas declaraciones en Riberas de Loiola, junto a un solar que, según ha señalado, “representa perfectamente la incapacidad de estos dos partidos de llegar a acuerdos y poner en marcha políticas de vivienda eficaces”.
El portavoz popular ha criticado además la falta de un proyecto claro: “El único proyecto de vivienda con el sello del nuevo alcalde son los 400 apartamentos dotacionales que quiere construir aquí, o los 200 que plantea el PSOE. ¿Qué más da si se puede añadir leña al fuego y desconfianza en las instituciones en un tema tan fundamental como este?”
También ha cuestionado los criterios de acceso a estos apartamentos: “Tendrán preferencia personas con únicamente tres años de padrón en Donosti y sin ingresos”. “¿De verdad esa es la ciudad que queremos construir? ¿Una ciudad para personas de fuera, receptores netos de gasto social durante décadas?”.
Corominas ha insistido en que “Donostia debe ser, en primer lugar, para los donostiarras” y ha defendido una política de vivienda centrada en los residentes históricos: “La ciudad que queremos construir es una ciudad que cubra, en primer lugar, las necesidades de quienes han levantado San Sebastián con su esfuerzo”.
Durante su comparecencia ha presentado varias propuestas para el acceso a la vivienda pública, entre ellas exigir al menos 15 años de padrón en los últimos 20 años, establecer ingresos mínimos equivalentes a dos tercios del salario mínimo e introducir excepcionalidades justificadas.
En cuanto a la construcción de vivienda, ha apostado por actuar sobre la oferta: “La ciudad necesita construir más viviendas: menos burocracia, una fiscalidad racional, más suelo disponible y el máximo rendimiento del suelo público”. Ha señalado como ámbitos prioritarios Antondegi y las playas de vías de Easo.
Sobre la declaración de San Sebastián como zona tensionada, ha advertido de los efectos negativos de limitar los precios del alquiler: “Es necesario acabar con esta declaración y con la limitación de precios”. Según ha defendido, estas medidas “expulsan viviendas del mercado de alquiler hacia la venta, dificultan el acceso a las personas más vulnerables y tensionan aún más el mercado”.
Finalmente, ha subrayado la necesidad de preservar la identidad de la ciudad: “No se puede destrozar lo que ya tenemos ni construir sin criterio estético”, en referencia a desarrollos como Pagola o las VPO del Río, que, a su juicio, “no pueden repetirse”.




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